Lo que se avecina

Al comercio y sobre todo la hostelería le va a costar trabajo salir de esta crisis, el gobierno municipal tiene que tirar de la creatividad y reinventarse 

Se aleja ya de los focos la Semana Santa. Todo quedó en un sueño, mal sueño, y mientras ya los cofrades van descontando días del calendario para el próximo Domingo de Ramos, el país, los españoles, continuamos envuelto en esta nube infecciosa que nos tiene confinado en plan franciscano.

Es lo que nos ha tocado y esa disciplina que se esta manteniendo está favoreciendo ese hilo de esperanza que nos lleve al final del túnel. Pero también desde este cautiverio, se puede contemplar y reflexionar el episodio que está desarrollando la política de nuestro país. Todo está cambiando menos la política. Mientras los ciudadanos observamos todos los días los medios de comunicación, entre el miedo y la esperanza, la política sigue a lo suyo. Cada uno hace la guerra por su cuenta, tirándose (es indigno) los muertos a la cara sin ningún pudor ni respeto.

Es curioso, todos sabían lo que iba a pasar, pero ninguno hizo nada. El relato de la política es tremendo. No solo es lo que tenemos, que ya es grave, es lo que se nos viene encima. Los ciudadanos pedimos consenso, unidad, altura de miras, es un clamor. Los políticos ruptura, bronca, esperando la caída de uno para situarse él.

Escuchaba hace unos días una entrevista a Miguel Roca sobre los Pactos de la Moncloa y los pactos que se necesitan ahora. Bueno, no hay color. Claridad de ideas, sensatez, preparación, saber de política, saber lo que necesita el país y saber lo que hay que hacer en cada momento. ¿Dónde encontramos un político como éste y su generación en activo? ¿Podemos esperar algo parecido con los líderes que tenemos en la actualidad al frente de nuestro país? Rotundamente, creo que no.

Es el momento, mas que nunca, de pensar en España que es pensar en los españoles y dejar a un lado el rédito electoral. Todos los organismos internacionales están avisando de lo que se avecina, que la contracción de la economía es un gran varapalo. Pues nada, no tenemos estadistas. Y esto o se saca entre todos o nos hundimos. Y esto se tiene que aplicar a todos los niveles, nuestra ciudad también. No me refiero a la bronca política. Nosotros nos movemos dentro de la lógica de respeto al contrario y cada uno en su sitio. Me refiero a que después de las medidas que se están tomando no sé si suficientes o no (pero acertadas) para paliar dentro de las posibilidades (nuestro Ayuntamiento no es pudiente) la crisis del comercio, tiene que pensar en lo que se nos viene encima.

Y ya sabemos como se mueve la economía de La Isla. Al comercio y sobre todo la hostelería le va a costar trabajo salir de esta crisis. Era la que estaba dinamizando esta ciudad, con el apoyo municipal que se encargaba de sacar la gente a la calle, y la que estaba creando el poco empleo que se construye aquí. Los seis mil empleos que se iban a crear con las corbetas todavía se les espera. Y hay que ir buscando la forma de sacar esto, repito entre todos, adelante. El gobierno municipal tiene que tirar de la creatividad y reinventarse para atraer gente de afuera que gasten en nuestra ciudad. Esto va a ser una competición y el más listo y el que más madrugue se va a llevar la mejor tajada. Se avecina una tormenta y hay que tener el paraguas preparado. Salud.

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