Análisis

José Blas Fernández Sánchez

Presidente del Colegio Oficial de Graduados Sociales de Cádiz y Ceuta. Presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Graduados Sociales

40 años de la reforma de la Seguridad Social

El pasado 6 de diciembre se cumplió el 40 aniversario de la Constitución Española. Un feliz acontecimiento para quienes creemos en los valores de la democracia y fuimos testigos directos de la Transición. 1978 figura en nuestra retina como un año fundamental en nuestras vidas, que iba a suponer una mejora, no solo de nuestro marco convivencia en la España de finales de los setenta, sino el inicio del mayor período de prosperidad y bienestar de nuestra historia.

Quienes hemos vivido en primera persona la evolución política y social de España a lo largo de estos cuarenta años, no podemos sino admirar el gran trabajo colectivo que llevamos a cabo para situar a nuestra nación, no solo entre los países más desarrollados del mundo, sino también entre los más avanzados en materia de respeto a las ideas, convivencia y desarrollo de nuestras estructuras sociales, económicas e institucionales.

En estas cuatro décadas, de la mano de las políticas sociales y de protección a los derechos y obligaciones de los trabajadores, emergió precisamente nuestra profesión de Graduado Social, como juristas y expertos en materias laborales y de Seguridad Social, representantes de trabajadores, empresas y beneficiarios de la Seguridad Social ante los Juzgados de lo Social, de lo Mercantil y Tribunales Superiores de Justicia como operadores jurídicos, clave en todas aquellas materias que guardan relación con el mundo sociolaboral.

Y celebramos muy especialmente en esta ola de aniversarios de tantas iniciativas valiosas que se crearon alrededor de nuestra Constitución, los 40 años de la reforma institucional de nuestra Seguridad Social.

Sí, la Seguridad Social, tal y como la conocemos ahora, cumple 40 años desde el Real Decreto-Ley 36/1978, de 16 de Noviembre, que propició la creación del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y, paralelamente, la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), con personalidad jurídica propia.

Atrás quedaron, allá por 1978, viejas estructuras diseminadas de entonces generándose tres grandes bloques de gestión alrededor del INSALUD (salud), INSERSO (servicios sociales) e INEM, ahora SAE, (desempleo).

Todo es mejorable, pero no cabe duda de que, en estos 40 años, INSS y TGSS se han convertido en exponentes de la modernidad de nuestras administraciones públicas, tanto en su gestión como en sus relaciones con los agentes implicados en su día a día, como es el caso de nuestro colectivo de Graduados Sociales. Servicios de calidad, información y mejoras continuas en las gestiones, de la mano de las nuevas tecnologías, cimientan una estructura en la que no son menos importantes las personas que trabajan en ellos, técnicos cualificados que sitúan a nuestro sistema de Seguridad Social entre los más avanzados y eficientes del mundo.

Ahora existe un debate y lógica preocupación general sobre la sostenibilidad y suficiencia del sistema público de Seguridad Social, que toca de lleno a cada uno de nosotros. Cuarenta años después de su reforma, la capacidad crítica de los ciudadanos hacia este sistema se ha incrementado como consecuencia de la inquietud reinante y la demanda de información veraz sobre el futuro de nuestras pensiones.

A finales de la década de los setenta, la Seguridad Social, el sistema público de coberturas sociales, sanitarias y de pensiones, no era noticia. España atravesaba una crisis económica fuerte, pero el final del anterior régimen totalitario generaba optimismo para trabajadores y pensionistas, deseosos de la llegada de la libertad y la democracia. Ahora, los cambios demográficos y la irrupción de nuevos modelos sociales han irrumpido de lleno para cambiar esta percepción de los ciudadanos, que demandan estar muy bien informados y deseosos de aportar opiniones sobre un sistema de pensiones públicas que, no olvidemos, nos pertenece a todos.

En este sentido, los Graduados Sociales queremos seguir siendo pieza fundamental de este engranaje de conexión entre la Seguridad Social y la sociedad, y viceversa, aportando al debate de futuro la serenidad necesaria, en base a nuestros conocimientos y experiencia.

Cuarenta años de muchas cosas positivas: nuestra Constitución, la primera. Y tras ella, en su estela, reformas tan importantes en nuestra historia reciente como la reforma de nuestra Seguridad Social.

Feliz aniversario.

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