Análisis

José Antonio Ortega Romero

Vivir en Madrid

En varias ocasiones he comentado las dificultades que conlleva vivir en una ciudad como Madrid. Los que aquí residimos sufrimos un mercado de vivienda inaccesible, con alquileres por las nubes y un precio de compra fuera del alcance de la clase media. Las largas distancias, que obligan a muchos trabajadores a pasarse más de una hora en un tren para llegar a su lugar de trabajo. La excesiva contaminación, claramente visible desde las afueras de la ciudad. Gastarse tres euros por un café, cuando en El Puerto por ese precio tienes, junto a tu café, un buen mollete con jamón. La ciudad del individualismo, las prisas y el anonimato. Una impersonalidad que también aplica a la falta de un carácter o cultura propias, sin fiestas regionales destacables.

Sin embargo, también es cierto que la vida en Madrid tiene ciertas ventajas que a día de hoy facilitan el día a día. Una de ellas es la movilidad sostenible, con múltiples opciones actualmente de movilidad colaborativa. En tiempos en los que tener objetos en propiedad empieza a ser secundario, las opciones de coches, motos y patines compartidos coge fuerza. Con una aplicación móvil, localizamos donde hay vehículos disponibles, los cuales aparcaremos en nuestro destino. Una solución que, además, es muy sostenible, ya que son vehículos eléctricos. Por muchos lugares de Madrid podemos ver las motos amarillas de Muving, la empresa portuense que se está posicionando como líder en esta fórmula de movilidad sostenible.

Otro fenómeno en auge en Madrid es la comida a domicilio. Gracias a la aplicación móvil Glovo puedes comer en tu propio salón las especialidades de cualquier restaurante de Madrid. Un servicio que no solo se limita a restauración, sino que también se ofrecen a ir a cualquier tienda por algún producto que necesitas urgentemente. Tiendas que en Madrid no cierran los domingos y festivos, otra de las ventajas de la capital, como forma de incentivar el comercio aquellos días en los que las familias tienen más tiempo libre.

Aun así, con la aceleración del comercio electrónico, ya ni siquiera es necesario visitar una tienda para comprar. Además, aquí en Madrid ya no hay que estar en casa para que te entreguen el paquete. En estaciones de tren, metro o lugares de mucha afluencia de paso hay puntos de recogida de pedidos de Correos o plataformas como Amazon.

También el taxi está dejando atrás conceptos como llamar a la emisora para pedir un servicio. Ahora con la aplicación móvil de MyTaxi podemos hacerlo desde nuestro propio móvil, sin cobrarnos el desplazamiento hasta el lugar de recogida.

La transformación tecnológica va más rápido incluso de lo que podemos asimilar. Siempre y cuando sean mejoras para el bienestar de las personas y que no olviden la sostenibilidad medioambiental como factor fundamental sobre el que sustentar cualquier innovación, bienvenidos sean todos los avances posibles.

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