Análisis

José Antonio Ortega Romero

Vacío o lleno

¿cómo está el vaso en El Puerto? Para algunos, después de dos años de gobierno, el vaso está más que vacío. "Da miedo como está El Puerto ahora", comentan en la oposición. No quieren ser alarmistas, pero no se cortan al decir que "El Puerto parece una película de terror". "Dos años perdidos para la ciudad" dicen otros. El apocalipsis nos ronda, o incluso lo tenemos ya encima.

Si nos centramos en el verano, temas a mejorar serían muchos. Más aparcamiento en las zonas de más afluencia; fomentar una oferta hotelera diferente, en línea con la tendencia de resorts de ocio; un mayor control de ciertos locales nocturnos, que continúan de forma reiterada ofreciendo bebidas de dudosa calidad, además de que sigue proliferando cierta oferta gastronómica con precios abusivos y una calidad de la materia prima muy en entredicho. Sin olvidar un Festival de Comedias que le cuesta volver a la excelencia de sus inicios, habiendo demanda suficiente para que así fuera.

También habría que hacer una reflexión de la estrategia de redes sociales de Turismo de El Puerto, escaparate de la ciudad más allá de nuestras fronteras. Solo un dato: la publicación más comentada (y no para bien) de los últimos meses ha sido la de los palacios de la ciudad, con fotografías de desconchones y edificios en medio ruinas. Era innecesario ahondar en la herida.

A pesar de todo, solo con entrar en cualquier web de alquiler vacacional podemos comprobar el grado de ocupación que tendrá El Puerto. La programación cultural y de ocio de este verano encaja para una gran variedad de gustos, marcando un hito de calidad en las últimas décadas. Una gastronomía de estrellas Michelin (oficiales y morales) de las mejores de la provincia; cuántas personas vienen a El Puerto exclusivamente para comer….o a tomarse una copa en Obregón. Unas playas inigualables con buenos servicios, obras de teatro de la Gran Vía de Madrid, conciertos de artistas conocidos internacionalmente, las mejores bodegas de la zona…y una calle Misericordia que ya la quisieran las ciudades con fama de tapeo. La naturaleza en "Los Toruños" y la diversión en la zona del Centro Comercial.

Es cierto que la gestión municipal va más allá del verano. Pero es innegable la importancia de la época estival para la economía local. Por eso, lo que de verdad debería dar miedo es que espantemos el turismo con frases tan lapidarias. El vaso no está lleno, pero ni por asomo está roto y a punto de derramarse como quiere hacer ver quien no gobierna. Tras el verano veremos los datos, los cuales se antojan históricos.

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