Análisis

José guerrero 'yuyu'

Sobran los motivos

Tenemos varios motivos para ganar, pero olvídense de perderse en venganzas

No se pudo empezar el año con buen pie. Bueno, miento. Sí que lo empezamos bien, adelantándonos en Pamplona, pero luego los locales nos superaron con justicia. Ninguna tragedia, pero hubiera sido magnífico traerse algún punto de Navarra. Pese a todo, la zona noble sigue a tiro de piedra y el ascenso directo tampoco está imposible. Y hoy toca otro hueso duro de roer. El líder de la Segunda División, al que, como decía Sabina el pregonero, nos sobran los motivos. Pero no se confundan. El motivo principal es que hay que ganar para seguir arriba y para mantener la ilusión y luego está el motivo de acercarse cuando antes a las 50 puntos que dan la tranquilidad. También flota en el aire un motivo pasional, un ansia de revancha por lo acaecido la temporada pasada en Los Cármenes cuando, a pesar de jugarnos el play off y el Granada solo el honor, los locales nos ganaron por 2-1. Personalmente no tengo absolutamente nada que reprochar al Granada por aquello. Es un equipo que me cae bien y que hizo lo que tenía que hacer.

Al Cádiz de la temporada pasada no lo mató el Granada. Se suicidó él solo. Lo de Granada fue solo la puntilla a una muerte anunciada, tras una segunda vuelta pésima. A raíz de aquello salieron algunas voces con el argumento de que los andaluces no nos ayudamos, mientras lo vascos (por ejemplo) siempre reman juntos en la misma dirección. Pues puede ser que los vascos se devuelvan favores cuando los necesitan los paisanos, pero supongamos: imaginemos que le ganamos al Granada en esa última jornada pero dependemos de que cierto equipo no gane su partido. Y, zas, en ese partido, ambos contendientes (de la misma región, of course) empatan o el buen samaritano regional le regala los puntos al paisano que le hace falta. Resultado: nos quedamos con la cara partida y echando pestes contra los vascos. Pues por esa misma razón no me gusta regalar ni que me regalen puntos. Llámenme tonto, pero no me gustan los tongos.

Así que hoy tenemos varios motivos para ganar, pero olvídense de echarle la culpa al Boggie, que dirían los Jackson Five, y perderse en venganzas estériles contra el Granada. Más vale preocuparse de los datos del rival en este temporada que de lo que nos hizo en la pasada. Mejor pelear este partido con la cabeza que no con el corazón. Lo demás, es ojana pura y venganzas pandilleras de barrio para ocultar los propios fallos.

Ahora mismo lo mejor es pensar en alcanzar cuanto antes esos ansiados 50 puntos que nos darían otra temporada más de tranquilidad, y con buena parte de la segunda vuelta por delante, si todo sigue a este ritmo. Personalmente siempre me ha gustado más estar a rebufo de los de arriba que estar viendo los que te persiguen. Estando arriba del todo te relajas, es natural. Estando a verlas venir no te queda otra que estar metido en cada partido. Y hoy lo que toca es corregir los errores de Pamplona que no gustaron a Cervera y a por todas. Las venganzas las dejamos para la mafia. La Familia Pepperoni opta por otras vías.

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