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Análisis

José Joaquín León

Puntito para el conformismo

El Cádiz necesita apretar y reforzarse si no se quiere quedar en la zona media

Termina la primera vuelta con la sensación de que el Cádiz necesita apretar y reforzarse, si no quiere quedarse en la zona media sin jugar las eliminatorias de ascenso. Frente al Granada sumó un puntito conformista. La gran racha de victorias ha quedado truncada. Sus efectos se notan menos. En los últimos cuatro partidos tenían el Everest de la competición: Málaga, Deportivo de La Coruña, Osasuna y Granada. Cuatro equipos con nivel para disputar el ascenso hasta el final. Con ellos ha sumado el Cádiz cuatro puntos de 12 posibles. No es un desastre, pero tampoco es suficiente. No ha sido capaz de terminar más arriba.

En este partido salía el Cádiz con la ausencia de Garrido. Fue sustituido por Edu Ramos que tuvo una buena actuación. Las precauciones del Cádiz fueron mayores después del correcalles de Pamplona, donde cayeron en un partido de ida y vuelta ante Osasuna, que lo llevó a su terreno para remontarle un 0-1. Eso no gustó a Álvaro Cervera y condicionó el rendimiento del Cádiz ayer.

Hubo mejoría atrás, sin apenas conceder oportunidades claras de gol al Granada, que sólo creó algún peligro en los últimos minutos del primer tiempo. Pero el Cádiz estuvo nulo en ataque. Se nota demasiado el bajón de Lekic en los últimos partidos. Y también se notó después que Salvi no ha recuperado la forma tras su lesión. La racha triunfal del Cádiz coincidió con el mejor momento de Salvi y Lekic. También con la aparición de Jairo como un extremo solvente. Y con la aportación estelar de Manu Vallejo, que era un chaval desconocido y ahora es un futbolista con vigilancia especial.

En este partido se demostró que el Cádiz necesita fichar a un extremo y un ariete de calidad en el mercado de invierno. Pareció que Lekic sería el delantero titular, pero con partidos como el de ayer vuelven las dudas. Rober Correa y Brian, así como Jairo, se empeñaron en bombear al área, pero en general con poco tino.

Hubo una excepción. En la segunda parte, la mejor ocasión la tuvo Álex, cuando estaba solo y cabeceó fuera un buen centro. Todo lo demás fue un intento vano. La entrada de Dani Romera lo dejó como ariete de referencia, cuando está demostrado que rinde mejor con otro punta a su lado. Para colmo, Germán (muy contundente toda la noche, como le suele pasar cuando juega contra el Cádiz, donde se formó) le hizo un penalti a Romera de los que sólo pitan los árbitros valientes. No era el caso de Pulido Santana ayer.

No fue un mal partido, porque los jugadores del Cádiz manejaron mejor el balón que otras veces. Con más criterio y con menos pelotazos. Pero siempre lejos del área, donde parecía que hasta los delanteros tenían alergia a entrar. Faltaron argumentos en ataque.

El Granada de Diego Martínez, un técnico que conoce bien al Cádiz, había llegado con la clara intención de no perder. El Cádiz de Álvaro Cervera estaba jugando a no perder si no podía ganar. Y así lo más normal es que empataran a cero. Gafas del marcador que se veían venir. Las sensaciones son evidentes: hace falta más calidad arriba, y que los jugadores recuperen ese plus de fuerza que tuvieron antes de irse de vacaciones.

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