Teresa Almendros

talmendros@diariodecadiz.com

Pozos Dulces, año cinco

Fue en el verano de 2014 cuando se inhabilitó la explanada de Pozos Dulces para la entonces supuestamente inminente construcción de un aparcamiento subterráneo. En ese verano comenzaron las catas arqueológicas en la superficie del futuro aparcamiento, de manera que los estacionamientos allí habilitados se trasladaron a la margen izquierda del río, junto a la pasarela Pepe el del Vapor.

Gobernaban entonces PP y PA, los mismos partidos que impulsaron la construcción de este proyecto y de otro parking junto a la Plaza de Toros, ya descartado. Los trámites administrativos para ambos proyectos se iniciaron en 2009, aunque se impulsaron sobre todo a partir de 2012, con la aprobación en pleno de la operación y la posterior constitución, en 2013, de la sociedad Impulsa Aparca. Con un cambio de alcalde sin elecciones de por medio, gobernando ya Alfonso Candón en 2014, la autorización de la Junta para el inicio de la obra en Pozos Dulces se concedió en diciembre de ese año, pero con unas elecciones a la vista, interesó retrasar el inicio de unas obras poco populares y con un fuerte rechazo social entonces.

Ese rechazo se plasmó después en los intentos infructuosos del nuevo equipo de gobierno por parar la obra, ruptura de pacto incluida, aunque finalmente PSOE e IU decidieron seguir adelante con el proyecto de Pozos Dulces, descartando el de la Plaza de Toros.

Este ha sido el quinto verano en el que El Puerto tiene condenada una de sus principales entradas a la ciudad, con unas obras que llevan todo el verano funcionando a medio gas y cuyo avance no se ve por ningún sitio. A pesar de la última visita guiada a las obras, lo cierto es que mosquea tanta tardanza porque la obra debería haber estado terminada el pasado mes de junio, y suerte tendremos si está terminada para el verano próximo. Los turistas que vengan cada año se preguntarán si es que eso se va a quedar así para siempre.

No es de recibo que una ciudad turística como El Puerto tenga patas arriba uno de sus principales accesos durante cinco veranos consecutivos. Los empresarios de la zona no dan crédito y se resignan, con el retraso de proyectos como el traslado del Casino Bahía de Cádiz. Habrá que seguir esperando hasta que sepamos qué pasa y cuál es el motivo de tanta tardanza.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios