La tertulia de la Cantina de San Antonio de los maitines crece como la entidad cultural más madrugadora de, al menos, la provincia. El profesor emérito Vázquez Bermúdez le asigna la importancia que él le ve. Esta mañana la temática ha sido amplia. Variada. La pérdida de Cuba y de la flota. El almirante Cervera actuando desde su, según parece, obsesión contra las órdenes recibidas, queriendo destruir la escuadra y rendirse al general Rufus Shafter, hasta su consejo de guerra del que salió absuelto. Se rindió en paños menores, dice la leyenda, la misma que da como héroe al capitán de navío Joaquín Bustamante Quevedo. Pobre Cervera que ya muerto fue llamado facha por esa eminencia hanalfabeta, sí con hache, para que sea más grande el analfabetismo de Ada Colau.

El Juan Carlos Carrillo ha estado en la Venta los Pelos, de Villamartín. Allí conoce al sargento Dávila de la Guardia Civil. Creo que le han presentado a Lluis Scopas, diseñador de llaveros, al que llaman también Pergolesi por lo que gusta de imbricarse en las pérgolas de los bares. El inspector Dávila le comenta que el tal pergolesi, quien escribe poemas en un papel y después los vende por la voluntad; habla de Tamatea, personaje de Luis Berenguer, con la que fornicó cuando estaba muerta pero según él, viva. ¡Qué aquelarre, oé! La fascia lata está enlatada. Parece que ahora es parestesia organicular. ¿Será por palabros? En la tertulia, esta mañana están Manuel Fernández Coca, presidente y asesor en productos del mar. Melchor Ramos Alba que se queja de la pérdida de verduras en su huerto ecológico, por el mal tiempo que hace. Con más cambios que una caja de centro comercial. Javier Montero, industrial de esta plaza, David Orce, Desiré Gómez, Andrés Castilla con su poemática letrista y el gran Paco Olmo, al que la gente llama pacolmo…

La pierna sigue en sus trece. Ahora dicen que es una mononeuropatía del vasto interno, una gracia. Si algún día pierdo la pierna, la disecaré y la expondré en una farmacia, a lo mejor en la de Mateo Saúco, como hicieran con la pierna del Tato en 1869.

El profesor Vázquez habla de los falsos cronicones. Que tanto influyeron en tergiversar la historia. Citamos a Flavio Lucio Dextro, autor de un libro perdido: Chronicon Omnimodae Historiae, donde forma un entramado de personajes para convertir a España en el axis mundi. En esa historiografía hay falsificadores extremos, Antonio Lupián Zapata, Antonio Zapata, ojú casi, copista y el historiador, filólogo y poeta, José Pellicer de Ossau. A mí me da por recordar los cronicones sevillanos que editaba Castillejo y donde se publicó la verdadera y truculenta historia del monumento a Camarón. Y algo de los Museos que no son Museos. Y los fantasmas de la Isla. Unas historias estridulantes, rechinantes y factibiliosas.

La pierna está para exponerla. Me parece que es peritonitis poplítea. Me voy cojeando para la tertulia de las Montañas. El presidente Acosta es disidente, -es la Isla- con la tertulia de la Cantina. Me trae un ejemplar de La literatura explicada a los asnos, de José Ángel Mañas. Empiezo a darle cuenta de lo acontecido. Entra alguien que no saluda. El refrán irrumpe en la segunda tertulia. Si la burra va al sembrao y no rebuzna, da bocaos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios