Análisis

JOSÉ LUÍS ORTIZ Abogado

Perdóneme usted el alquiler

Recomiendo a los propietarios que se pongan en la piel del otro con el alquiler

Con la que está cayendo, que no está dejando títere con cabeza, se está poniendo de moda una práctica consistente en que el inquilino le mande una carta al propietario del piso pidiéndole por favor que le perdone el pago de la renta o que al menos se la reduzca mientras dura la pandemia del coronavirus y el estado de alarma decretado. Pobre inquilino, que vive en un piso alquilado y que ve impotente por ejemplo cómo su puesto de trabajo ha sido afectado por un ERTE o incluso ha sido despedido.

Pero pobre propietario también, el cual además de perder el trabajo o echar el cierre a su negocio ve con temor dejar de cobrar la renta de alquiler con la que cuadra su economía doméstica y que además le hace falta todos los meses como el comer para poder pagar la hipoteca al banco con la que compró el piso que tiene alquilado.

Por eso, pienso, que teniendo en cuenta más a los segundos que a los primeros, el Gobierno no ha decretado ninguna moratoria en el pago de los alquileres, como sí se ha hecho con las hipotecas. Vamos a ver, por si alguien no lo sabe, el 97% de los propietarios de viviendas en alquiler en España son pequeños ahorradores y el 3% restante son los grandes lobbies económicos del país (inmobiliarias, fondos buitre, bancos, corporaciones financieras, etc.)

Ello, sin contar que si por decreto ley, el Gobierno acordase una moratoria en el pago de los alquileres ello inmediatamente tendría un efecto huida sobre los pequeños propietarios (el 97%) a la hora de sacar el mercado inmobiliario sus pisos . "Prefiero tenerlo cerrado a cal y canto, a tener al inquilino dentro que no me pague" -dirían. Ello supondría un desplome drástico de la oferta de vivienda en alquiler.

Frente a este planteamiento, si el coronavirus dura más de dos meses, pronostico una oleada inmensa de impagos de la renta y desahucios a tutiplén...

Por eso, recomiendo a los propietarios ponerse en la piel del otro y los animo a ser solidarios y comprensivos. Eso no quiere decir que perdonan la renta a su inquilino, pero sí que sean flexibles, y que ante situaciones límites - que las hay desgraciadamente- tengan la altura de miras de acordar aplazamientos de pago o reducciones temporales de la renta, una quita o una rebaja, no vaya a ser que por cerrarse en banda pierdan al inquilino. Y ese dinero le vendría a él muy bien para seguir pagando su hipoteca.

Se trata de que nos apretemos todos el cinturón y rememos juntos para salir de ésta. Un asunto súper espinoso, no obstante, por los dos intereses contrapuestos en juego, tan legítimo uno como otro. De todas maneras, el Gobierno todavía estudia en estos momentos otras medidas para paliar esta situación que saldrán en los próximos días

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios