Pasado, futuro

Porque al estar  encerrados en nuestras casas, protegidos de la realidad, no percibimos de un modo directo, corporal, la desgracia que nos ha llegado

El pasado no existe, ni el futuro. El obligado encierro da para mucho, si bien se mira. Digo filosofar, que es palabra pretenciosa. Se trata de pensar tan sólo. Un amigo me ha hecho estas afirmaciones. Yo le he dicho que el presente-existente es un camino del no ser al no ser. Y me he quedado en silencio. Ha sido un acto verbal espontáneo. En cierto modo lógico. Si solamente es el momento, el instante, el tránsito de lo que ya no es a lo que todavía tampoco es, ¿qué es? Se trata de pensar en medio de toda esta muerte que el Corona Virus está trayendo a España. Está pasando fuera del tiempo que miles y miles de españoles están muriendo. Digo bien, fuera del tiempo. Porque al estar  encerrados en nuestras casas, protegidos de la realidad, no percibimos de un modo directo, corporal, la desgracia que nos ha llegado. Son otros, unos miles, los que están a brazo partido, dando sus vidas, quienes sostienen este combate a vida o muerte “contra el enemigo”, que en estos términos, términos bélicos, se desarrolla el drama.

No es lo que todavía no tiene existencia, el futuro, evidentemente. Pero debe haber una suerte de pre existencia para que lo que todavía no existe, y no conocemos, tenga existencia. Se puede aplicar a muchas cosas, prácticamente a todo. De lo contrario establecemos como divinidad la imposibilidad de que algo vaya a tener existencia. Me reservo el derecho a poner nombres, situaciones, acontecimientos a todo lo que digo, pero te invito a que tú lo hagas. Es un modo del pensar lo inexistente posible. Digo que si las decenas de muertos por el Covid-19 hay que imputarlas a la fatalidad entonces no hay responsables, ni responsabilidad alguna. Introduzcamos ahora la palabra decisiva: ¿sería justo? Si sigue vigente el planteamiento deductivo de Tomás de Aquino (lo que ocurre, ocurre por algo) es evidente si no sobre la pandemia en origen, sí se podría haber actuado de algún otro modo sobre sus consecuencias en España. Y ya de camino sobre el conjunto de operaciones/acciones mal realizadas. En estos días se pone la lupa sobre las residencias geriátricas. Me parece perfecto. De este modo se difumina el ataque al Pearl Harbor de los hospitales españoles, tan tranquilos en sus vidas. Miles y miles de médicos, enfermeros, auxiliares, personal sanitario en su conjunto infectados o muertos por no poseer el material defensivo necesario. Y con la angustia terrible de llegar al colapso hospitalario. Ancianos: morir es vuestro destino. Fue la consigna nunca escrita pero que vamos sabiendo. ¿Lo de la corbata negra, la bandera a media asta, el luto oficial? Minucias. Inhumaciones prácticamente anónimas, luto incrementado, dolor añadido es lo que es. ¿Negligencias?Escrito en San Fernando.

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