Me enviaron un vídeo de la botadura del Al-Jubail, la corbeta para la Marina Real saudí que ha hecho Bazán (me cuesta trabajo decir Navantia porque Bazán forma parte del núcleo duro de palabras entrañables de mi vocabulario emocional). Lo vi una primera vez, repetí, volví a verlo… Era un vídeo de apenas un minuto, no sé si dos. En él el buque de guerra se deslizaba por una pendiente hacia el mar de la Carraca. Y me sentí orgulloso porque unas palabras salieron de mi yo profundo: Esto es lo que sabemos hacer en La Isla. Seguro que a ti te ha ocurrido algo parecido, que algo ha hablado dentro de ti, no tú a ti mismo sino un existente ajeno que vive en ti. "Esto es lo que sabemos hacer en La Isla". Las palabras proyectaron las imágenes de otra película, desde los titulares en este Diario que hablaban de la contratación de los corbetas, pese a la oposición de tú ya sabes, la defensa de la misma de quienes seguro no has olvidado, pasando por el corte de la chapa, que es una suerte de bautismo laboral y el montaje en el dique de los cuerpos del buque, con tantos hombres paisanos que se afanan y trabajan para que un vídeo nos muestre lo que sabemos hacer en San Fernando. Señores, señoras, sabemos hacer estos barcos; venimos haciéndolo desde el viejo Carenero que hay en la otra orilla del puente de Zuazo, y mucho antes. Y por eso no debemos caminar humillados sino orgullosos, con el orgullo noble y bueno del saber hacer las cosas bien. Y reivindicar siempre el trabajo de construcción naval, los oficios del Astillero y todo cuanto contribuyó a nuestra grandeza y fraguó nuestra historia. Y estaba en esto cuando veo una fotografía de la directora de Párkinson con la alcaldesa, al alcance de la mano la construcción del nuevo Centro de Párkinson por el que viene luchando esforzadamente, sin desmayo, Lola Garzón. ¿Qué ayudas faltan para que asistamos a este otro vídeo de la botadura de una empresa que parece imposible siendo tan necesaria para dar servicio a tantos pacientes de esta odiosa enfermedad? Un día después, Loaiza viene en las páginas de nuestro Diario satisfecho por un convenio que beneficia a Párkinson. Felicidades sinceras, pero la noticia esperada, la botadura esperada, es la ayuda que necesitan para construir el nuevo Centro. Poseen el solar, está el proyecto de construcción. Falta ese último esfuerzo, esa ayuda necesaria para que nuestros enfermos de la Bahía de Cádiz tengan un centro asistencial tan importante. Loaiza y los concejales de Ciudadanos del gobierno de coalición con Patricia Cavada también lo saben. Es cuestión de empujar en la misma dirección, construir una política de hechos y no de buenas intenciones.

Siempre hay una cara y una cruz. Esta semana se llaman alegría y esperanza. Fundamentales para sobrevivir al calor, el Covid-19 y los desengaños.

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