Fútbol Resultados de Segunda División B: Marbella-San Fernando (2-0)

Es entrañable y añorable, para quienes ya lo hicimos, el diálogo con la madre encinta sobre qué nombre le pondríamos al niño cuando naciera. Debatir si el paterno o materno, si el de la abuela o del tio padrino. Al fin el niño se llamó Manuel, Juan o Francisco. Y si fue niña, Inés, Catalina o Mercedes. Y todos contentos. Luego quizás se simplificaba el nombre, llamándole Cati, Lolo o Nono. Pero la vida tiene mucha marcha y esto quedó en el olvido. Que un niño hoy le bauticen, si es que lo bautizan, poniéndole Rafael o Juan, es anacrónico. ¿Ese nombre le vas a poner chiquilla? le dicen las vecinas. ¡Anda ya, sé moderna ponle Layla! La madre sin saber si existe santa Layla, se queda perpleja y la niña carga toda su vida con el título de una canción de rock, cuando a ella la que le gusta es "ese toro enamorao de la Luna". O ¿cómo se llama el niño?....Yonatan contesta la tia, pero el pobrecito no tiene culpa. A otro la misma pregunta y responde "Mauro, porque le han dicho que existe un santo, que se llama así, pero la verdad es el nombre de una bodega castellano leonesa y a lo mejor el niño me sale borrachín"

Por curiosidad he recolectado los nombres en boga. Y es lo más divertido y por supuesto enciclopédico, que va desde los nombres grecorromanos, Ulises, Hector, pasando por los bíblicos Adán (aunque no te lo creas) Judit, Dalila, hasta los cinéfilos. Nombres de figuras actuales como Melani, Nora, Nerea y por supuesto de otras latitudes como Arancha o Ainara.

Me gusta contarle la historia a la madre de su personaje… por supuesto de Adán y Eva. También de Sara la esposa de Abrahán que tuvo a su hijo Isaac a los 90 años. O Judit preguntándole a la niña donde está Holofernes o a David donde esta Goliat. O la casta de Susana acusada por los inicuos jueces viejos verdes. Y Aaron que vivió nada menos que 123 años sin cobrar pensión.

P/D De todas maneras alguna ventaja tiene poner estos nombres tan sonoros. Así nadie les pondría motes para distinguirlos de otros homónimos. Si Pedro Sánchez (que está haciendo pupa hasta a su partido con sus genialidades) en vez de Pedro se llamara Ulises, acabaría con los pseudónimos que le aplican, Pedro el relator, Pedro el Falcon, Pedro el doctor …sería simplemente, como Ulises el legendario personaje, "Pedro el de los pies alados", aunque a él por lo poco que le queda.

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