Hasta 34.000 gaditanos viven fuera de España, un 57% más que hace diez años. En una década, casi 12.500 han emigrado. Habrá quien justifique que el mundo actual no tiene fronteras (o no para los que vivimos en el primer mundo), que hay jóvenes que dejan su patria por el efecto Cupido de las becas Erasmus, y que otros tantos son los que buscan aventura y nuevos retos fuera de casa. Seguro.

Pero yo sé que muchos no encontraron otra opción si querían encontrar unas condiciones laborales dignas y una vida acorde con los esfuerzos dedicados a su futuro. No es lo que eligieron, pero es el mundo que para ellos habían construido sus mayores.

Buena parte de estos expatriados pertenecen a una generación que ha cargado silenciosamente con la etiqueta de 'ninis', generalizando la idea de que toda la juventud vive sin aspiraciones, evitando responsabilidades, instalada en una eterna adolescencia. El perfil existe, claro, pero no es exclusivo de una edad.

No hay más que mirar los asuntos que consumen el tiempo de quienes hemos elegido para dirigir nuestra sociedad, mujeres y hombres a los que se les presupone preparación, vocación de servicio público y hasta cierta inteligencia. Y ahí andan, pidiendo una prórroga para el Brexit como quien pide el aplazamiento de un examen, como si en unas pocas semanas fueran a resolver lo que no han tenido ni visión ni arrojo para abordar en meses. O cambiando unas pancartas por otras con mensajes con doble sentido, como los niños que tienen prohibido decir palabrotas y en su lugar las deletrean. Son solo dos muestras de la infantilización de la política, dos pruebas de que la adolescencia se ha instalado también en parlamentos y gobiernos.

Otro más, de plena actualidad: las discrepancias a la hora de elaborar las listas electorales. Lo de buscar a las personas más válidas o, al menos, las que cuentan con un mayor respaldo parece ser secundario, porque lo que de verdad importa es de quién es amigo cada uno. Lo disfrazan de lucha de poder, y no son más que ridículas peleas de patio de recreo.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios