Análisis

María González Forte

María Teresa León

La compañía De ida y vuelta representó el 4 de diciembre Las Sinsombrero: Las mujeres de la Generación del 27 en la Fundación Alberti. Cuatro actrices nos acercaban a algunas mujeres de la Generación del 27. Recitaron algunos poemas. En un intento de hacerles lugar nos preguntamos por qué versos tan sinceros permanecieron olvidados. Entonces no se valoraba la literatura femenina, pero llevamos años de Democracia y siguen siendo autoras casi desconocidas. Me llené de curiosidad. La red calma mi impaciencia. Indago y encuentro esta frase-testamento de María Teresa León: "Dejo a las mujeres de España mi entusiasmo por la vida. Nada más. Es todo lo que tengo".

Le suplico mi parte de entusiasmo, como mujer española. Después me entretengo con ella adolescente, empeñada en cursar bachillerato y leer libros prohibidos. Con ella, licenciada en Filosofía y Letras. Con su vida personal: se casa muy joven, se separa. No puede ver a sus hijos... Conoció a Rafael Alberti. Enamorados, se casan por lo civil y ella siempre le acompañará.

Antes y durante su exilio María Teresa León mantuvo una vida cultural intensa y arriesgada. Trabajó como dramaturga, actriz, y directora de teatro. Escribió ensayos, novelas y poesía. Traducía. Escribía constantemente, era para ella una necesidad vital.

¿Por qué no ha conseguido notoriedad como otros autores de su misma generación del 27? ¿Fue porque vivió a la sombra de Alberti o porque "solo" era una mujer.

En una entrevista que le hace Pablo Suero comenta: "no sé nada de mujeres ... Yo creo que ya hemos sobrepasado el feminismo y que eso no interesa ante los grandes problemas del ahora, que son problemas de la humanidad ... Y lo mismo pasa con todas las mujeres y con todos los hombres ... Viven juntos y trabajan juntos por el mañana ... No siento solidaridad de sexo, de inteligencia sí". Lo dice una mujer, sin rencor, que como a otras escritoras del 27, la política decide ignorar.

Con la democracia regresan a Madrid y, "paloma equivocada", aquejada de Alzheimer es ingresada en un sanatorio. Muere en diciembre de 1988.

Leerla será la mejor manera de hacerle justicia.

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