Los días nos columpian entre el miedo y el tedio. El tiempo, ese invento del hombre para someter al hombre, triunfa sobre el nosotros. Intento saber cómo vamos los miembros de la tertulia durante el temporal del encierro. Y propongo un tema para el guasap, escribir sobre cosas que nos hubiesen agobiado en el exterior, como para refugiarse en su interior. O sobre Semana Santa.

El presidente de las cuatro tertulias JC Carrillo, habla con monosílabos. Y él sí está considerado “servicio esencial”. Lacónico y perdido. No cuenta nada. Como sí todo fuese ni tertulias ni ná. Al vicepresidente Acosta, de las Montañas, lo veo con un carro para el Mercadona , pero es domingo y no me cuadra. Voy al colmado, de colmar, de Jesús. En el camino saludo a Manolito Correos, funcionario extremista, y a Rodríguez Pájaro con su perro. Manolito con mascarilla que rima con illa, que es ministro, y guantes. Rodríguez Pájaro sin nada. Pero la barba que le llega adonde la barriga se hace cerro, la sujeta hacia la cara con un elástico para que le cubra boca y nariz. Mascarilla natural, dice.

A un metro y medio de distancia, afirma que él sigue leyendo el libro, y me enseña una foto donde se lee, recuerden que él es calvinista a su manera: Mira, mira lo que pone. No te puedes fiar de nadie. En foto enseña y recita: Martín Lutero acusado de latrocinio en Mezt, sodomita en Basilea, concusionario en Augsburgo e hipocondriaco en Ginebra. ¿pero qué dices? . Que no te puedes fiar de nadie. Pero si la hipocondría no es delito. Qué sabrás tú. Lo pone en el libro.

Al llegar a casa me encuentro un chat de Sisita. “A mí me preocupa el tiempo. Somos tiempo viviendo en tiempo. No es un tiempo uniforme o absoluto. Está a través de todas las cosas”¿Qué estás haciendo? Pegando escrititos de este estilo por los escaparates. Los mayores no usan teléfonos con wasap ni nada. Así les doy esperanza. Mira, otro. “Siempre existe una cosa aislada que se percibe y miles que se pierden sin que las notemos.”Y ¿por qué lo haces? Quia voluit, (porque sí). No sé qué me pasa. Padezco baraña en la visión. Desde hace unos días. Miro por la ventana del patio. Veo la marisma .Parece un Gólgota exterior de ramas, jaramagos, margaritas, las flores de la salicornia, como sí esta semana Santa estuviésemos en tiempos de San Pedro, cuando los primeros cristianos no querían ni templos ni imágenes. Y es curioso que a la mesa situada en el centro del templo para la comunión y el ágape fraternal, hasta el siglo XV, no se le denominase Altar.

No sé qué me pasa. La baraña aumenta con el sol. ¿Me estaré volviendo hipocondríaco como dice Pájaro de Lutero? Ahí lo dejo. El mundo no es más noble por mi causa.

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