Pablo Durio

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Las caretas del Carnaval 2022

El ataque de Martínez Ares al cambio de fecha son un mazazo a la línea de flotación del gobierno local Cossi critica duramente como concejal al mismo tiempo que es el primero en ‘inscribirse’ en el COAC de abril y mayo

El alcalde de Cádiz y Martínez Ares, junto en un premio concedido hace unos años al segundo.

El alcalde de Cádiz y Martínez Ares, junto en un premio concedido hace unos años al segundo. / Fito Carreto

El día después de que Kichi tomara posesión como alcalde de la ciudad, Antonio Martínez Ares anunciaba su regreso al Carnaval. Un regreso que rápidamente se vinculó precisamente al cambio de gobierno en la ciudad y al final de la era Teófila en San Juan de Dios; algo, por cierto, que el comparsista no negó. Aquel anuncio de Martínez Ares fue como la reafirmación de la aclamación de la ciudad hacia el nuevo alcalde, otra muestra más del reinado de González que el día antes se asomó, bastón en mano, a una plaza de San Juan de Dios atestada de gente ilusionada con un nuevo horizonte que decía Podemos y sus socios de gobierno que era posible.

Pero ese viento ha durado seis años. Y a ojos de Martínez Ares Kichi ya no es el alcalde idílico que motivaba su regreso al Carnaval, sino alguien que “va a hacer lo que le dé la gana”. “Fíjate la soberbia que tiene”, añadía en declaraciones a este periódico, avisando de que esa soberbia “se paga en las urnas”.

La reacción del afamado autor de comparsas a la apuesta del gobierno municipal de mover el Carnaval a otra fecha para 2022 es un ataque a la línea de flotación de Kichi y los suyos, que hasta ahora siempre había encontrado en la fiesta de febrero uno de sus grandes aliados. Y no ya por no estar de acuerdo con una decisión concreta (la de cambiar de fecha la fiesta de febrero), sino por las formas en las que ha ocurrido. La ausencia de participación, de consultas, de foros que no sean un paripé y de actuaciones que no sean tan contrarias a los predicamentos que repiten un día sí y otro también. “Esto lo llega a hacer Teófila y estamos en la calle montando un cirio pascual carnavalesco de envergadura histórica”, sentenció el propio Martínez Ares.

El Carnaval del próximo año ha provocado, por tanto, el cambio de careta del compositor que ha sido defensor, alentador y simpatizante de Kichi y que de repente se ha convertido en su principal crítico por el cambio de fecha. El propio alcalde es consciente de ello, y no en vano pocas horas después de la ‘rajada’ volvió a contraatacar con unos argumentos (algo débiles) que difundió por tierra, mar y aire con cierto sabor a respuesta dirigida a Martínez Ares.

También ha tenido que cambiar de careta estos días el concejal del PP y autor de cuartetos José Manuel Cossi, que al mismo tiempo que criticaba duramente la decisión del equipo de gobierno que “perjudica a la ciudad, se carga el Carnaval en febrero, el Corpus, la poca programación cultural de primavera que tenía y el fin de curso de muchos niños y jóvenes de la cantera” confirmaba su participación en ese COAC de abril y mayo del que es autor de un cuarteto que incluso tiene ya nombre (lo que una mayoría de agrupaciones aún no ha decidido o anunciado).

Seguramente los populares buscaban un acercamiento al Carnaval dejando en este caso a sus primeros espadas (Juancho Ortiz y Carmen Sánchez) en silencio y poniendo su rechazo al cambio de fechas en la voz de un carnavalero, Cossi; como forma de llevar el mensaje a una mayor parte de la población, o de conectar más con el público objetivo de toda esta movida que ha desatado el Ayuntamiento con las fiestas del próximo año. Y ahí que ha tenido que jugar Cossi con la careta de concejal en una mano y la careta de autor en la otra. Al fin y al cabo, es Carnaval.

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