Análisis

JUAN A. QUIÑONES MADERA

Kiki, ese personaje

"Siempre presto al detalle para plasmar lo acontecido con una sonrisa amplia y sincera"

Escribir sobre los méritos y las bondades del amigo es harto difícil. Tal vez porque la cercanía no te deja valorar su trayectoria con la perspectiva que el análisis riguroso exige. Por eso espero no verme muchas veces en este trance, y aunque disfruto la ocasión, siempre me quedará la duda de sí acerté en mi apreciación global o me dejé llevar por el afecto y la admiración desmedida.

Joaquín Hernández 'Kiki' es sobre todo un contador de historias. Un caminante que, más que al andar, hace camino con su mirada. Creo que posee esa visión penetrante que sólo tienen los elegidos, al observar presto tras el visor de su objetivo la expresión sincera, el rictus afligido, la mueca risueña o el profundo mensaje de tantos rostros que esperan un amanecer más luminoso. Ha conseguido llevar al papel de sus publicaciones y de sus exposiciones el latir de tantos corazones sobrantes de júbilo y de alegría, pero también la tristeza, el deseo y la añoranza, de otros muchos necesitados de libertad, de pan, de amor y de justicia.

Su faceta profesional, que compite en altura con su calidad humana, ha cubierto todos los avatares mundanos que nos rodearon durante los años del último cuarto de siglo y los que llevamos de esta centuria tan agitada. Ha sido testigo preferente del devenir cotidiano de nuestro entorno, y lo hemos visto 'dar fe' de cuantos actos han rodeado nuestras vidas y milagros. Siempre presto al detalle para plasmar lo acontecido con una sonrisa tan amplia como sincera.

Este fotoperiodista, como hoy llaman a los que como él consiguen que una imagen valga más que mil palabras, ha conocido otros tiempos y otros modos. El revelado tradicional, los comienzos de la telefoto, el color de las diapositivas, los primeros suplementos del Diario, las prisas del cierre, los viajes con el Cádiz, las iras del torero Paquirri, la puesta en marcha de la vieja rotativa en tierras cubanas o el homenaje a Mágico González en El Salvador.

Y todo ese bagaje al servicio de Diario de Cádiz lo ha compartido con sus compañeros que lo aprecian, y que se alegran de su ingreso en la Academia de Bellas Artes, al igual que en otros tiempos lo hiciera el fotógrafo gaditano Rafael Rocafull.

De su andadura por el mundo de la imagen no podemos obviar el compromiso social y su entrega a las causas más nobles, en su peregrinaje por lo largo y ancho del planeta, donde tuvo también en algunas ocasiones la compañía de Carmen y Rocío. Y las tierras de India, Mali, Burkina Faso, Bolivia, Cuba, Brasil, Marruecos, entre otros, han sido sus itinerarios más recorridos. Además de Guatemala donde su colaboración personal en la Fundación Esperanza ha sido muy notable.

En Kiki tenemos la continuación de otros magníficos fotógrafos que le precedieron. Seguro que Reymundo, Dubois, Silvestre, Espinosa, Juman, Movellán o Bernet han allanado el camino para que Joaquín Hernández culmine la cima que se merece.

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