En plena guerra de Ucrania, el historiador griego Epaminondas recordó la vez que estuvo en ese país, en la ciudad de Lviv, que en español se traduce como Leópolis, y que ha sido fuertemente bombardeada. Visitó al equipo local: el Karpati, de la primera división ucraniana. Allí conoció a Yuri Nazarkevych, responsable de prensa del club, que le habló del equipo y de su historia..LA Epaminondas le llamó la atención que el Karpati hubiera retirado el dorsal número doce. Lo entendió cuando Yuri le explicó que en un equipo no pueden haber dos jugadores que lleven el mismo número, y como el número doce es la afición, estaría repetido si lo llevara cualquier jugador.

Epaminondas pensó que esa medida debería llevarla a cabo el Cádiz. Que no haya dorsal número doce, porque es la afición. Se podrían vender camisetas oficiales con el número doce y que ponga el nombre Afición. También en las entradas que se vendan podría imprimirse: Afición. Jugador número doce.

A los hinchas del Karpati se les llama los leones verdes. Por el nombre de la ciudad y los colores del club. Epaminondas le regaló al Karpati una bufanda del Cádiz, que quedó expuesta en el museo del club, ahora bombardeado.

Ninguna guerra tiene sentido. A veces les buscan una justificación, un motivo cualquiera que sirva de excusa. Una excusa que nada tiene que ver con el motivo real que solo conoce el dirigente del país que comienza la guerra.

Cuando esta guerra, absurda como todas, acabe, y si esta guerra termina con Ucrania libre, habría que apoyar a ese país entre todos. Epaminondas propone que el Karpati venga a jugar el Trofeo Carranza o como se le denomine en su próxima edición.

Aunque sirva de poca ayuda, es el grito de Epaminondas: "¡Resiste, Ucrania!, ¡Ánimo, Yuri!

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