Análisis

Juan CArlos Rodríguez

"Grandes perspectivas veraniegas"

Hace justamente cincuenta años, en agosto de 1968, la revista "Cádiz Gráfico" titulaba en su portada con un rotundo "Chiclana: grandes perspectivas veraniegas". En el interior le seguía un amplio despliegue de cinco páginas bajo el titular "Veraneo en Chiclana", artículo que aparecía sin firmar, aunque su autor, probablemente, fuera el propio director, Francisco Matallana, que en realidad se llamaba Francisco Rodríguez Plaza. Él es quien manifiesta nada más dar comienzo al texto: "Chiclana, esto hace ya muchos años que lo venimos diciendo, es una de las poblaciones gaditanas que tienen mejor y más brillante porvenir veraniego y turístico". El relato de Matallana continúa. "La razón es clara -proseguía Matallana-. Además de un excelente clima veraniego suavizado por las brisas marinas, y en el que no tiene demasiada importancia el levante, toda la zona de costa chiclanera se presta para la planificación turística ideal, por hallarse libre de obstáculos, ser generalmente llana y estar dotada del poderoso atractivo de los pinares".

El reportaje es preciso y valioso por esa estampa que ofrece de "la magnífica playa de La Barrosa" como motor económico de Chiclana, solo tres años después de la riada de 19 de octubre de 1965. "Por añadidura, la magnífica realización que se está dando a la carretera Cádiz-Málaga, el nuevo puente sobre el río Iro, los proyectos que existen de llevar la carretera playera por todo el litoral hasta Tarifa -sigue informando-, y el estar próxima a la capital y a toda la Bahía, de tantísimo porvenir, aumentan su interés actual". Al desarrollo urbanístico le otorga Matallana, un amplio protagonismo, y califica de "indiscutible gran acierto", que "el Ayuntamiento chiclanero fuera el primero de toda la provincia en tener aprobado un Plan de Ordenación Urbana en todo su término, el cual ha sido la piedra de toque del progreso actual". Es aquí, al elogiar ese plan creado entre 1964 y 1967, donde recurre al entonces alcalde, Agustín Herrero Muñoz, para destacar cómo "hay en el momento presente siete promociones turísticas, cuando hace bien poco Chiclana no contaba absolutamente nada en la materia".

El director de "Cádiz Gráfico" continúa recorriendo esas "promociones turísticas". En camino a La Barrosa se detiene en Los Gallos, "zona que se ha querido promocionar anticipadamente", llega a afirmar. "Cuando lo adecuado era -añade- que se comenzara por levantar la más inmediata zona a la costa, ya que de lo que se trata en rigor aquí, en la zona chiclanera, fundamentalmente, es de servir a un turismo playero que va buscando la visión o la cercanía del mar, no tenerlo a unos cuantos kilómetros, lo cual supone un turismo de tierra adentro, de jardicillo y hamaca todo lo más". Ya a pie mismo de playa, Matallana elogia los abundantes pinares, "que le dan un encanto singular, un atractivo grande", dice. La descripción da idea de la transformación entonces existente: "Desde el cruce de la carretera de La Barrosa con la de Sancti Petri, hasta la linde con Conil, la faz de este litoral está cambiando rápidamente". Tanto que Matallana sostiene que La Barrosa, "al dejar su condición de playa salvaje y natural que tuvo hasta aquí" -afirmación indudable que conforma un antes y después-, debe aspirar a ser "la gran playa" de La Barrosa. Y contar, por ejemplo, con el Paseo Marítimo "que ya se proyecta entre las dos entradas a la playa ahora existentes" y "que ya le está haciendo falta a la playa chiclanera".

El reportaje de "Cádiz Gráfico" -revista, que entonces solo se podía comprar en la Papelería Navarro y en el kiosco de Paradela- se apoya en las fotos del "reportero gráfico" Ángel García de Movellán, que muestran ya una playa concurrida, aunque todavía notablemente desértica más allá de esa Segunda Pista de acceso a La Barrosa. Y también se completa con una, no menos evocadora, serie de entrevistas a fuerzas vivas de la economía chiclanera acerca del presente, pasado y futuro del verano en Chiclana, culminado con una pregunta para lucimiento: "¿Con qué valores cuenta Chiclana?".

Las respuestas invitan a mirar con otros ojos aquella Chiclana de hace medio siglo y el despegue turístico: "El futuro será bastante prometedor", responde el industrial Salvador Rodríguez Barberá, "ya que contamos con una de las playas más bonitas de Andalucía, que, a mi juicio, todavía los chiclaneros no hemos trabajado no hemos trabajado ni promocionado lo suficiente", añade. "El futuro está en las zonas residenciales y en la playa", contesta Andrés Sánchez Jiménez, gerente de Comercial Sánchez. "Toda esta parte creo que será uno de los centros más importantes de España y hasta cabe predecir de Europa", augura Celestino Sigler Guerrero, entonces responsable de administración de la empresa de automoción Gallo y Morales. "A todo el mundo le da por la playa, como si no la hubiéramos tenido nunca", afirma Juan de Castro, al frente del Bar Central, aunque ya echaba en falta "alojamientos en cantidad". Aquella Chiclana sabía muy bien lo que estaba por llegar.

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