Análisis

José Joaquín León

Gran momento para escalar

Álvaro Cervera ha encontrado por fin un once titular del Cádiz ajustado a sus ideas

Noviembre, el mes más triste del año, ha sido el más alegre para el Cádiz. Una racha espectacular, que lo ha llevado de temer por el descenso a mirar hacia arriba. Un cambio como de la noche al día, en resultados, eficacia y actitud. Un cambio que no ha sido por casualidad y que tiene nombres propios. Pero lo más importante es que el equipo ha recuperado la fe en sus posibilidades. El 4-1 a las Palmas esta vez no fue exagerado, sino un resultado ajustado al partido. El Cádiz cedió la posesión del balón al rival, pero supo aprovechar todas sus debilidades.

Álvaro Cervera ha encontrado, por fin, un once titular ajustado a sus ideas. Curiosamente, sin el renovado Álex Fernández, y sin el deseado Aketxe, que ayer no jugó ni un minuto después de ser decisivo en Córdoba. Y sin Kecojevic que se lesionó cuando parecía el mejor central de la plantilla. El fútbol es así. Cada partido tiene su historia y sus claves. Las Palmas vivió una pesadilla en Carranza.

Este Cádiz es otro porque ha ganado firmeza atrás al consolidarse Sergio Sánchez, un central con recursos y experiencia. A su lado, Marcos Mauro está más eficiente. Rober Correa volvió a jugar muy bien y Brian sufrió más. Pero el Cádiz mantuvo a raya a los canarios, gracias al espléndido momento de Garrido y de José Mari. Vuelven a formar el doble pivote de sus mejores días.

La mejoría atrás se ha combinado con el peligro que por fin hay delante. Salvi pone ganas y ya vuelve a ser el Salvi de antes. Jairo no es tan eficaz apoyando atrás como lo fue Alvarito, pero centra siempre que puede y no se escabulle. La mejoría en las bandas se completa con la irrupción de Lekic como un delantero experto y con ideas. Ayer no marcó, por falta de puntería. Con el pie, le pasa como a Luis Suárez, salvando las distancias: falla tres por cada uno que marca, pero es un incordio permanente. A su lado, Manu Vallejo se mueve con detalles de figura.

El Cádiz se adelantó pronto con un gol de Deivid en propia meta, cuando detrás estaba Lekic para empujarla. Lo amplió con un remate de Manu al que Rober Correa sirvió tras un jugadón con Lekic y Salvi. El Cádiz aprovechó que Las Palmas toca y retoca, pero su defensa es lenta y fallona.

En el segundo tiempo, cuando el Cádiz administraba su ventaja, se aumentó en un saque de esquina, que cabeceó Garrido cuando el balón ya se perdía para que Sergio Sánchez lo apuntillara. Puede que los cambios tardaran demasiado, y eso dio lugar a que Las Palmas acertara en una de sus subidas. Tras ese gol de Pekhart aún faltaba un cuarto de hora (con el añadido), pero el Cádiz se recompuso y recuperó la solidez que se perdió en esa jugada por el lateral izquierdo. El gol de Salvi fue el colofón de una gran noche.

La receta de los mejores momentos del cerverismo: firmeza atrás, muralla en el centro del campo, rapidez para salir después de las recuperaciones… El Cádiz está atravesando un gran momento. Pasaron por encima de Las Palmas, que llegaba con estreno de Paco Herrera en el banquillo.

Es un Cádiz para empezar a soñar si no hubieran tenido antes pesadillas. Avanzan hacia los 50 puntos de la permanencia.

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