Análisis

juan manzorro

A esta es, Fernando

Este año me siento huérfano en el micrófono cofrade de Canal Sur

A esta va a ser que te diga dos cositas, como en los viejos tiempos, Fernando. A esta va a ser que te confiese que este año me siento huérfano en el micrófono cofrade de Canal Sur. Durante más de un cuarto de siglo hemos contado juntos en la radio la Pasión según Cádiz. Hemos narrado, glosado, exaltado y pregonado al viento de poniente y de levante la grandeza de la Semana Santa de nuestra ciudad. Sus luces, siempre sus luces. Algunas sombras las hemos silenciado porque pensamos y sentimos en gaditano. Porque nos entusiasma la Semana Mayor, porque nos duele nuestra tierra, porque se nos desborda de sentimiento el alma cofrade. Por eso, nada más y nada menos que por eso, cuando hemos señalado aspectos mejorables, lo hemos hecho con el mayor espíritu constructivo.

Durante más de veinticinco años hemos trabajado, sufrido, gozado, reído… Nos hemos emocionado, alegrado, divertido y entristecido. Hemos visto crecer cada Domingo de Ramos a un niño entrañable que lleva tu nombre y apellido. A él le traspasaste el mismo amor por los Titulares de tu Hermandad de Ecce-Homo que a ti te inculcaron Don Higinio y Doña Emilia. He aprendido mucho a tu lado, Fernando. Mucho. Me he empapado de tu sabiduría, de tu aptitud y actitud, de tu capacidad de trabajo, constancia, tesón, compañerismo, templanza y de tu inigualable sentido del humor.

Ahora has decidido concluir una etapa y, sí, me has dejado un sentimiento de melancolía y orfandad. Sé que comparto esa sensación con Jesús Devesa, que un día vino al equipo para tomar el relevo de nuestro querido Jaime Velasco; y con la hermandad de los Cables en la que desde hace treinta años ejerce como prioste Paco Castro.

Me siento confundido, Fernando, porque eres un pilar fundamental en la Semana Santa de Canal Sur Radio, pero no tengo ni medio reproche para ti. Has decidido irte y te comprendo, te respeto, te valoro y te admiro. Entiendo los motivos que te llevan a arriar el paso. Nadie te echa, te vas tú. Con estilo, con señorío, con grandeza.

Fue en 1990 cuando en Canal Sur plantamos la primera cruz de guía en la calle. Hoy, en la recogida, con un suave mecido, pasito corto y mirada al frente, tu acólito insiste en decirte dos cositas:

Una: Gracias por tantas cosas que tú y yo sabemos y que ahora seria prolijo relatar, hermano mayor. Y dos: En el micrófono cofrade de Canal Sur siempre tendrás reservada tu papeleta de sitio. La cuadrilla te seguirá esperando, capataz Fernando Pérez. Listos los de atr… uy, perdón... quise decir "a esta es".

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