Análisis

aNA SOFÍA PÉREZ- BUSTAMANTE

Felices en youtube

Cuando empiezo a recibir las primeras felicitaciones de Navidad me entra estrés pretraumático. Algo así como: ya están aquí los ultracuerpos y no me apetece nada. El rector de la Universidad de Cádiz, que se estrena este año, nos ha hecho llegar un texto conmovedor, con cita de Alberti y todo, que me ha puesto los vellos académicos de punta y ha robustecido hasta el paroxismo mi sentido de pertenencia a la docta casa. El Colegio de Arquitectos ha ganado mi concurso particular de felicitación estética: muy blanca y minimalista, con un alga en forma de árbol: algo fino y aburridillo, elegante y maxiestiloso, muy arquitectónico en fin, que portaba un descriptor emblemático superadecuado. La Fundación Quiñones me ha encantado con una foto vintage del titular, Fernando, y su bellísima esposa, Nadia Consolani, como guindas de una silla de telesquí allá por los felices 60, cuando todo era chachi y no imaginábamos que muy pronto dejaría de serlo para siempre. Mi farmacia, que es la de Santa Teresa, ha rizado el rizo del escaparate con un belén que incluye una farmacia al lado del portal, con su cruz verde de barro y su morterito para macerar los específicos de Belén. Mi emisora de RNE ha puesto en su ventana un metadiorama genial de Andrés Cabral que muestra el interior de una iglesia donde a su vez hay un concurso de dioramas navideños. Es una escena con dinamismo, donde unos monaguillos transportan uno de los cuadros (Jerez es tan, tan sofisticado). A mí la dulzura ambiental me produce un poco de asma. Por eso este año he enviado a mis amistades una imagen de ese que llaman Banksy: es una especie de virgen renacentista tuneada: ella lleva en la mano un iphone y en las orejas sus auriculares. El Niño, con un dedo en los labios, toquetea con la otra mano el móvil, pensativo. Nadie habla. El cuadro se llama Silent Night. Así son hoy estas cosas: silenciosos wasapeos en familia. No he querido pecar de mutismo: incorporo un enlace (no un link: sigo los consejos de la Fundación del Español Urgente, Fundéu.es). Mi mensaje: "Viejoven", una canción gamberra, hortera, indescriptible. El nombre del grupo es incomunicable. En fin. Con amor y con perdón, feliz Navidad.

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