Torre Alta

La Casería y la cobardía política

Todos han querido realizar lo que ahora niegan y se llevan las manos a la cabeza; toda una teoría de la cobardía política

Genuino, auténtico, paraíso, cultura de la ciudad, identidad isleña... ¿De qué y de donde estamos hablando? Irreconocible. No por que la ciudad no tenga zonas que podamos denominar de paraíso, pues tenemos mucho espacio natural aunque no todo con esmero cuidado. La Casería lo es, pero toda la zona. Me es difícil creer la que se ha formado en contra de un proyecto que, sin duda, beneficiará a toda la ciudad. Un proyecto todavía lejano, pero al que se le empieza a ver las ideas.

De pronto toda la ciudad vive con y para un rincón de La Casería, aunque algunos o muchos no lo conozcan. La Casería de pronto, un trocito, convertida en atracción turística, gastronómica, cultural e incluso intelectual de la ciudad. La Casería tantos años olvidada y maltratada de pronto al grito de salvemos lo nuestro se convierte en el Gamonal isleño. Ver para creer.

Miren ustedes, La Casería actual nada tiene que ver con la de hace varias décadas. De barrio de pescadores ya no queda nada. La vieja Casería ha dado paso a una urbanización de chalets, unifamiliares y varias torres que distorsionan esa parte norte de la ciudad, incluso cuenta con un hospital en su zona. Y no olvidemos que posee un club náutico que me figuro es donde deben tener refugio todas las embarcaciones, incluidas las de pesca.

La parte antigua queda reducida a la zona que rodea la iglesia. Hoy es un barrio moderno aunque aquejado del déficit de infraestructuras. Pero además lleva mas de cuatro décadas intentando poner al servicio del interés turístico y económico de la ciudad la zona de playa. Cualquier ciudad que tuviese ese marco marítimo en su territorio, con toda seguridad, le estaría dando un gran rendimiento económico.

A pesar de los intentos de todos los gobiernos de la democracia por ponerla en valor, todos han fracasado. La situación actual de la parte marítima de La Casería, es la foto del fracaso político de la ciudad. Todos han querido realizar lo que ahora niegan y se llevan las manos a la cabeza. Toda una teoría de la cobardía política. La playa de La Casería no pertenece al barrio, la playa pertenece a toda la ciudad. Por lo tanto hay que responder al bien común antes de lo particular. Dice el historiador Álvarez Junco "que lo que se espera de la política es que genere decisiones racionales, sensatas, beneficiosas para el mayor número posible de ciudadanos".

Y reflexiona sobre una cuestión de muy actualidad: "Democracia no significa, hoy día, gobierno del pueblo. Significa que el pueblo elige a quienes deben gobernar". La demagogia barata de los partidos no puede impedir el progreso de una zona magnífica que en la actualidad esta enormemente deteriorada. ¿Acaso un paseo marítimo hasta Punta Cantera, con una generación del litoral y con restaurantes, club náutico y servicios, no estaría mejor que lo que se tiene en la actualidad? Esperemos que impere la sensatez y entre todos se busque un gran acuerdo que beneficie a todos, principalmente a la ciudad.

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