Comenté a mi acompañante medio en broma, ¿te acuerdas de cuando andábamos sin mascarillas?

Las cosas que nos fueron dadas nunca las consideramos milagros. Tal vez llega el momento de darles su valor y apreciar cuanto teníamos. Basta acordarse de los paseos sin limitaciones de horarios ni necesidad de telas protegiendo nuestras caras. Conversar, sin pensar en los dos metros recomendados. Estrechar la mano. Besar. Sobre todo besar a los que quieres. A los que ya no viven en tu casa porque volaron del nido. Abrazar a los niños de la familia… Todas esas licencias nos pertenecían y, por lo que sabemos, la sensatez aconseja ralentizarlas.

Sea como sea, lo reconozcamos o no, a todos nos han surgido demasiadas preguntas sobre nuestra vulnerabilidad y plantearnos otras sobre los demás: ¿qué sentirán quienes no pueden salir de paseo? ¿Quedarán personas sin conocer las playas? Parece imposible… Pues no lo es. También nos ha hecho discurrir qué significa vivir con justicia. Preocuparnos sobre cómo los países pobres sobrellevarán la pandemia. Ha despertado solidaridades.

Hemos descubierto lo poco que necesitamos, aprovechando, al modo “abuelos inteligentes”, todo el pan para no salir. ¡La cantidad de trastos que hemos reciclado! Y los que quedan en los armarios esperando un nuevo destino.

Y como estamos, que no es poco, toca ser agradecidos.

¡Qué suerte haber podido contar con la entrega de nuestro personal sanitario! ¡Qué alegría reencontrarme con las caras de los asiduos al pasear por la orilla del mar! Nunca me he alegrado tanto de volver a verlos, aunque no conozca ni sus nombres. Allí seguimos otra vez, un año más. Fieles, como las gaviotas.

Ahora sonreímos adivinando quién nos saluda tras la mascarilla. Lo devolvemos porque saludar es, sobre todo, un buen deseo.

Sueño con quedar con la familia, con los amigos, conversar, ir a tomar algo… Con prudencia. No podemos dar pasos atrás. Tras el confinamiento, se me hace deliciosa la palabra reunión. La palabra amigo.

Y si es por seguir optimistas vamos a pensar que la lluvia de hoy jueves, refrescará las dunas y que será posible que abra el día.

Abrir. De eso se trata.

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