Análisis

milA alarcón

AMPLITUD DE MIRAS

Normalmente son los malos de la película. El policía es el pesado de turno que te multa cuando estás mal aparcado. La policía es la malaje que requisa las cosas a los vendedores ambulantes en la playa y es el aguafiestas que viene a echarte de la caseta por la madrugada, cuando tú quieres seguir bailando. Pero muchas veces, aunque sea difícil de creer, los malos pueden llevar la razón y no ser tan horribles como parecen. En las películas y series es muy común que ocurra. Un ejemplo. En Breaking Bad (2008), serie de televisión estadounidense, Walter White es un profesor de química al que le detectan un cáncer fulminante. A partir de aquí Walter Comenzará a producir drogas para garantizar la seguridad de su mujer y de sus hijos cuando él ya no esté. Y ahí es cuando llega el jaleo. La evolución del personaje, intepretado por Bryan Craston, es impresionante. Al final, como todo aquel que entra en este tipo de asuntos, la cosa no acaba bien. Pero es curioso -cuando menos sorprendente- el cariño que se le coge durante la historia a este criminal. ¡Ojo! Que aquí nadie dice que producir droga esté justificado, pero el espectador, aunque sabe que está mal, es capaz de comprender, mirar más allá, analizar las circunstancias y casi empatizar con el personaje de un delincuente.

Está claro que la capacidad de entender la tenemos, aunque a veces no nos de la gana de usarla. ¿Por qué cuesta tanto hacerlo con las persona que nos aguan la fiesta por el bien de los ciudadanos?. Durante el año pasado la Policía Local ha intervenido en 463 accidentes, ha pillado a 47 conductores bajo los efectos del alcohol y a 44 que conducían sin tener permiso, ha detectado 53 casos de absentismo escolar, 157 animales sueltos, abandonados o heridos y se ha jugado el pellejo en 171 incendios . El policía es aquel que te no deja que te comas el dulce en la playa para evitar que te pongas malo con la nata o el huevo que ha pasado todo el día al sol y al calor. El policía es quien te devuelve a tu hijo cuando se ha perdido en la Feria o en la playa. El policía es quien consigue que tú y tu familia tengáis unas vacaciones sin sustos ni problemas. El policía es aquel gracias al que tú puedes tomarte una cerveza en la calle con tu pareja. Hay que abrir un poco más las miras, porque hay veces en las que somos un poquito cazurros. Nos estamos equivocando. Al final ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios