Cultura

La verdadera gran fotografía

Una de las fotografía de Sebastiao Salgado que se expone en la plaza del Arenal. Una de las fotografía de Sebastiao Salgado que se expone en la plaza del Arenal.

Una de las fotografía de Sebastiao Salgado que se expone en la plaza del Arenal.

Ya hemos escrito en muchas ocasiones la gran parquedad creativa existente en tantos como ahora se sienten fotógrafos por el simple hecho de poseer y utilizar, de vez en cuando, una cámara. Ejemplos tenemos de ello y uno siente sonrojo ajeno de la osadía de algunos en mostrar públicamente lo que creen obras de arte. La exposición que se presenta en la plaza del Arenal y que ya hemos visto en otros lugares puede servir para muchas cosas. En primer lugar para mostrar una fotografía superior; obras geniales salidas del arte supremo de un artista, también, superior. Al mismo tiempo para comprobar los amplios horizontes -nunca mejor dicho, aquí, con la obra del fotógrafo brasileño- que abarca la fotografía, muy alejada de esos argumentos pacatos y adocenados de los que se sienten y se quieren artistas, que todo lo basan y, así, lo postulan en ejercicios de, más o menos, solvencia pero mínimos recursos creativos. Por último, creo que es extremadamente interesante porque puede abrir horizontes a los que sienten inquietud y aspiran a más de lo que supone captar lo que tienen delante y, también y por lo mismo, para que los equivocados, advenedizos y enteradillos pizzelados se den cuenta de su tremenda osadía y de su nula intencionalidad artística.

Se trata de una exposición para disfrutarla en todo su esplendor y como ya ha ocurrido en la infinidad de ciudades de todo el mundo en donde se ha ofrecido, para enseñar a la mirada a descubrir lo bello en cualquier lugar por muy recóndito que se encuentre.

Sebastiao Salgado es un fotógrafo brasileño, nacido en 1944, reportero gráfico cuyo reconocimiento universal es unánime. Su profesionalidad y entidad artística le ha valido los premios más significativos, entre ellos el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1998. Sus reportajes y documentales son mundialmente conocidos y sus trabajos objetos de la máxima consideración.

Génesis es un más que ambicioso proyecto realizado durante ocho años que llevó a su autor a recorrer más de treinta países por todo el mundo, buscando los sitios más recónditos donde, todavía, la naturaleza no había sido hollada por, ni siquiera, la mirada del hombre. En la jerezana plaza del Arenal se tiene la oportunidad de asistir a una especie de espectacular viaje en el que se pueden admirar espacios naturales que parecen una recreación del origen del mundo. Ese es el principio y el fin de las obras de Sebastiao Salgado. La naturaleza es captada en todo su esplendor; el artista plasma lo que la mirada capta a través del visor de la cámara, sin la más mínima cota de artificiosidad o manipulación. Es el absoluto discurrir de lo natural; la animalidad de lo que por ella se desarrolla; lo más virgen de una naturaleza casi virgen. Extractos de una realidad casi imposible que son buscados y encontrados para positivarlos en su máxima ilustración real. La gran fotografía, en definitiva, que está por encima de cualquier moda y sólo expande su verdad absoluta.

La exposición Génesis va a ser la primera de una serie de muestras que conformarán el programa fotográfico Fotejenia que llegará a Jerez inundando de fotografía un tiempo para soñar -queremos también, que para llenarnos- con buena fotografía. El trabajo ilusionante de la Agrupación Fotográfica San Dionisio está en ello para que sea un unánime disfrute.

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