Cultura

"Nunca habíamos trabajado en un lugar tan relajado"

  • Los legendarios Posies graban en casa de Paco Loco, en El Puerto, antes de emprender su nueva gira española. El miércoles actúan en el Pedro Muñoz Seca

"Hemos venido por la comida, y de paso grabamos un disco", bromea Ken Stringfellow junto a la piscina de la casa-estudio de Paco Loco. Llegó el verano. Los Posies registran su primer álbum en cinco años, que se mezclará en París y estará disponible en septiembre. "Jamás trabajé en un ambiente tan relajado", apunta el simpático y nervioso cantante, que comparte autoría de canciones con Jon Auer. Al calor de la costa oeste portuense, entran y salen los demás miembros del grupo, Matt Harris y Darius Minwalla, poco antes de marcharse a la playa, horas antes de emprender la enésima gira española, esta vez muy especial. El miércoles volverán a El Puerto para interpretar, "de principio a fin", un disco fundamental de la escena indie, A catholic education, de los Teenage Fanclub.

"Hemos compuesto los temas por separada, Jon y yo, cada uno en su estudio, y nos hubiera gustado permanecer más días en el estudio de Paco". Diez jornadas a razón de doce horas diarias, se dice pronto. De sol a sol sin apenas respiro han currelado los Posies. Ken confiesa que no ha salido de la estancia, Jon admite con guasa que ha visitado dos lugares: "Supersol y Mercadona". Y ambos improvisan con guasa una curiosa tonadilla con dichas firmas comerciales. Muni Camón sonríe por bajini, Paco Loco pulsa los últimos botones del disco, mañana salen tempranito los Posies en pos de su nueva gira, que les llevará por nueve ciudades españolas, contando la ribera portuense.

Cinco años de silencio discográfico. "El tiempo pasa muy rápido", indica el legendario Ken, pieza fundamental del rock alternativo de los años noventa. "Estuvimos dos años de gira, doscientos conciertos por casi todo el mundo, América, Europa, Nueva Zelanda, Asia ..." y cada componente del grupo ha hecho la guerra musical por su cuenta, en otros períodos de su carrera. "Ahora nos enfrentamos a un concierto extraordinario, una idea poco usual, la puesta en escena del primer disco de Teenage Fanclub, un trabajo que nos influyó mucho, lo escuchábamos cada día cuando estábamos entre nuestro segundo y tercer disco: pop mayestático, canciones muy cantables envueltas en espíritu punk".

El californiano Ken Stringfellow, que vive en París desde hace siete años pero rula por el mundo ya sea como productor, como colaborador de REM o embarcado en proyectos en solitario, sin olvidar a los rescatados Posies, mantiene su original espíritu punk, por cierto, y el grupo destila buen gusto a la hora de escribir canciones redondas. Posies y TFC, de hecho, han recorrido caminos paralelos, han cruzado sus destinos en diversas ocasiones. "Nuestra relación va más allá, recuerdo que compartimos gira española en el 93, pero somos amigos". "Vacaciones musicales pagadas", sugiere Jon, que aparece en el jardín vestido de negro, qué calor, y habla de la belleza simple, la diversión y la sencillez. "Trabajar de diez a diez no es fácil, pero sí muy divertido", remarca Jon Auer, que se peina para las fotos. El cuarteto se deja disparar junto a un letrero de Elvis Presley Boulevard. Ken gesticula y se encaja un sombrerito maqueón.

Los Posies tienen fama de juerguistas en la escena pero también de trabajadores escrupulosos en el estudio. "Siempre se aprenden cosas nuevas de Paco Loco", enfatiza Ken con esa sonrisa picarona y su mirada penetrante. Pero recuerda: "Vinimos por la comida".

El nuevo disco de los Posies "será muy diferente al anterior. En los últimos diez años sólo grabamos dos discos. En 2005 nos metimos en el estudio sin nada preconcebido, escribimos los temas sobre la marcha, compusimos cada día y añadimos las letras. Aquí, al contrario, venimos con el trabajo hecho, ensayado e incluso rodado en directo, pues tocamos los doce temas en un concierto en Seattle y al día siguiente estábamos en El Puerto". Oh, Seattle, ciudad natal de los Posies, el reino del grunge, la tierra de Jimi Hendrix y Nirvana. "Se trata de un disco más complejo, estilo King Crimson", bromea de nuevo el cantante. ¿King Crimson? "Lo nunca visto, lo que nadie ha hecho antes, un disco de cuatro caras, dos caras por cada lado; necesitarán una grúa para transportarlo, publicaremos sólo una copia en vinilo, así que saldrá caro. Por una cara habrá un solo de batería y por la otra, un solo de bajo". Ken, en pleno desvarío dialéctico, confiesa que estos días sólo ha aprendido dos palabras en español: "Hola y chupacabras".

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