arte

La sutileza plástica del abstracto

Creación del artista Santiago Cervera. Creación del artista Santiago Cervera.

Creación del artista Santiago Cervera.

Hacía tiempo que no veíamos en la Pescadería jerezana una exposición de pintura abstracta. No corren buenos tiempos para el arte no imitativo -tampoco para el arte en general, pues las manifiestas carencias son bien patentes y la falta de luces artísticas se hacen muy notorias en unos momentos donde parece que el norte está bastante fuera de rumbo-. Quiero recordar que, salvo la espléndida exposición de Jaime Sicilia en la galería Benot y la personalísima deconstrucción plástica de Garikoitz Cuevas en el Hotel Alcoba de Sanlúcar, la abstracción ha sido desarrollo pictórico poco frecuentado por los autores y dejado todo en manos de una figuración que, cuando es buena, ejerce su trascendente función pero que, como se viene observando, muchas veces la representación de lo real se transmite por vías muy mal fundamentadas y por actores que desarrollan papeles con muy poca dimensión y únicamente marcada desde desenlaces epidérmicos escasamente convincentes. Esta reflexión introductoria a la obra de Santiago Cervera sólo quiere constatar un hecho evidente: la falta de proposiciones abstractas en un panorama protagonizado abiertamente por los planteamientos figurativos. Nada más. Existe muy buena figuración -y muy mala- como existen muy buenos artistas -y muy malos-. Y es que no debemos olvidar que sólo se realizan dos tipos de obras artísticas: las buenas y las malas; las que pellizcan el alma y las que te dejan indiferentes. Pero eso es otra historia.

Contemplé la magnífica exposición de Santiago Cervera en la sala linense que lleva el nombre del gran Manolo Alés. Me entusiasmé con la explosión de color y con la sutileza formal de la abstracción que allí se ofrecía en grandes formatos. Rápidamente me imaginé la muestra ocupando los espléndidos espacios de la Sala Pescadería de Jerez, esos que hay que recuperar de un tiempo en el que todo era bueno para una sala que nació con la vocación de ser el centro neurálgico del arte en la ciudad y el buque insignia de los espacios expositivos jerezanos, hasta donde sólo llegaran muestras de verdadera trascendencia artística. Gracias a Macarena Alés, artífice de todo lo bueno que, en el aspecto artístico, ocurre en la población campogibraltareña, la obra de Santiago Cervera llegó hasta la principal sala municipal de Jerez para, como era previsible, lucir en todo su esplendor plástico y estético.

Santiago Cervera es un pintor nacido en Sevilla y afincado en Algeciras que trae hasta la Pescadería catorce piezas de gran formato que nos sitúan en los grandes parámetros de la abstracción, esos que posibilitan la esencia de la forma y estructuran paisajes vacíos de representación y llenos de fortaleza matérica. La exposición genera una potencia visual ilimitada, un claro desarrollo colorista, con campos cromáticos que se yuxtaponen e interactúan en vibrantes superficies con sistemas de gamas integradas en los propias limpios campos de color que llegan a formular juegos de máxima intensidad pictórica.

Esta primera exposición de la temporada artística, integrada en los actos de la Fiesta de la Vendimia de Jerez, nos vuelve a reencontrar con los poderosos sistemas de la abstracción, esa manifestación plástica que los americanos llamaron colour field painting y que Santiago Cervera vuelve a manifestar en unos campos de color de luminosidad vibrante, pausado ritmo pictórico y sutil línea compositiva.

La pintura de este artista nos coloca ante la pureza del color, ante la espiritualidad que patrocina una forma plástica posicionada desde la matizada fuerza de los pigmentos y sus infinitas fórmulas expresivas. En la muestra que lleva por título El mono desnudo, la obra de Desmond Morris sobre la naturaleza humana, toda la pintura queda supeditada a unas superficies planas donde las gamas cromáticas provocan su ritmo íntimo, constante, brillante y de absoluta sutileza plástica. Unas superficies que se ven yuxtapuestas por otros espacios que contrarrestan la uniformidad del conjunto y abren inmensas perspectivas expresionistas.

Santiago Cervera es un pintor que nos vuelve a situar en los parámetros de un expresionismo abstracto donde los márgenes cromáticos imponen sus poderosos argumentos para seguir creyendo en la pura emoción de la pintura pintura.

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