Cultura

"Me siento un privilegiado porque vivo de lo que me gusta, la música"

  • El pianista sanluqueño, Borja Évora, que se alzó el pasado sábado con el premio El Filón en el Festival Internacional Cante de Las Minas de la localidad murciana de La Unión, prepara su primer disco

"Lo que he vivido en los últimos días ha sido algo inolvidable para mí". Así se siente el gaditano Borja Muñoz tras haberse alzado, el pasado sábado, con el premio El Filón en el prestigioso Festival internacional del Cante de las Minas que se celebra todos los años en la localidad murciana de La Unión.

Si algo caracteriza a Borja Évora, como se le conoce profesionalmente, son sus ganas de trabajar. Por ello, como buen emprendedor, no dudó ni un minuto al saber que este año, por primera vez, el Festival de Cantes de las Minas otorgaría un premio de instrumentación. Al conocer la noticia, paró su vida y dejo de lado todo lo que tenía entre manos para dedicarse de lleno a crear la obra que dos meses después le convertiría en el primer artista en llevarse El Filón a casa.

"Ha sido muy sacrificado. Contracturas de espalda, horas sin dormir,... pero sin duda ha merecido la pena", reconoce el pianista. "Para mí, era un reto personal más que otra cosa, al que iba con mucha ilusión pero también con mucha responsabilidad" añade.

Natural de Sanlúcar de Barrameda, Borja Évora atesora una larga trayectoria profesional con tan sólo 28 años. Desde que a los once años comenzara a mostrar interés por el piano, el músico no ha parado de trabajar. "Me siento un privilegiado. Hago lo que quiero y vivo de lo que me gusta, la música", confiesa. Pero Borja asegura que aún le quedan sueños por cumplir . "Día a día busco superar en la producción y dar cada día más".

Tras lograr este premio, el sanluqueño piensa que ha llegado el mejor momento de su carrera profesional hasta la fecha. "Creo que ahora pueden abrirse muchas puertas. Al ganar un concurso de tanto prestigio, la gente escucha tu nombre y se interesa más por tu trabajo. Me siento capaz de subirme a cualquier escenario, pero eso sí, siempre con los pies en la tierra y con humildad", afirma Évora.

El concurso se celebró la madrugada del pasado sábado 15 de agosto. El evento comenzó a las diez y media de la noche y los ganadores no se conocieron hasta pasada las seis de la madrugada. La incertidumbre se apoderó de Borja, quien reconoce que vivió una noche muy emocionante. "Yo toqué serían las dos de la madrugada y hasta que no supe el veredicto pasé muchos nervios. A mí me recordaba a la final del concurso del Falla, una noche larga, intensa y emocionante, en la que todo puede pasar y en la que el tiempo se te hace eterno".

Sin embargo, en un principio, no pensaba que pudiera llegar a alzarse con el premio. "En un primer momento iba a disfrutar, sólo quería que a la gente le gustara mi trabajo. Pero cuando pasé la primera semifinal me fui dando cuenta de que todo era posible" reconoce.

Se le ve feliz y con ganas de más, con ganas de mostrar todas las ideas que aún le quedan por mostrar. El Festival del Cante de las Minas fue un reto, y lo ganó, y ahora se le presenta otro de los grandes retos que a los que se enfrenta cualquier artista, un disco.

Borja Évora se encuentra actualmente inmerso en su primer disco, en el que mezclará las raíces más puras del flamenco con otro tipo de músicas del mundo. Antes de las navidades es la fecha prevista para su publicación y el pianista se muestra muy ilusionado con la idea. "Quiero que sea un trabajo diferente, original, donde la fusión será la base y en el que estoy trabajando muy duro" asevera.

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