Cultura

El pintor Antonio López mira hacia el 'Tío Pepe'

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Rodeado por un centenar de curiosos, el maestro de la pintura realista española Antonio López dio el viernes un giro de 180 grados en la obra que realiza desde hace unos días en la Puerta del Sol para mirar, esta vez, hacia el perfil arquitectónico que tiene como protagonista al cartel publicitario del Tío Pepe.

Y es que el pintor manchego se encuentra inmerso en una nueva obra que acaba de empezar este año. "Es una obra que necesita una luz muy especial", señaló el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, "que sólo se consigue durante el verano, en los meses de julio y agosto y, especialmente, entre las seis y las ocho de la tarde", explica.

Conocido por su meticulosidad y por la gran cantidad de tiempo que dedica a sus cuadros, López llegó a la Puerta de Sol a las 18.10 horas y se situó sobre las marcas que había delineado en el suelo para indicarle la ubicación exacta desde la que pintar.

Ataviado con unos pantalones cortos de color beige, camiseta a rayas remangada hasta los codos, gorro rojo y gafas de ver, el maestro manchego comenzó a realizar los primeros trazos de movimientos lentos bajo la atenta mirada de un centenar de curiosos, entre turistas y paseantes.

El pintor, que durante días había pintado en dirección a la fachada de la Real Casa de Correos, se mantuvo el viernes exactamente en el mismo lugar pero girado hacia el perfil de las calles Alcalá y Carrera de San Jerónimo.

No transcurrieron ni cinco minutos cuando tímidamente el artista pidió al público que se apartara, porque le era imposible ver. Pero el espacio que quedó libre tras el aviso no tardó en volver a ser ocupado por nuevos curiosos.

Regla en mano, López miró hacia el edificio que sostiene el conocido anuncio del Tío Pepe en la Puerta de Sol, y trazó con ayuda de una larga regla diferentes líneas orientativas sobre el lienzo. Luego desplegósus pinceles y delineó diferentes trazos de tonos pasteles sobre el cuadro.

López sabía que llamaba la atención y asumía que el público se acercara para verlo desarrollar su arte. "Sé que es así", respondió el maestro a la pregunta sobre si no se sentía agobiado al estar completamente rodeado de curiosos. "La gente debe estar allí, y yo voy a donde está la gente", añade.

En un flujo constante, parte del público se retiraba y otros iban llegando. "Es Antonio López, un pintor muy famoso", comentó una chica ante la duda de otra que se había acercado al ver a la multitud.

Pero la frase más recurrente entre los que se aproximaron es la que indicaba admiración ante la capacidad del artista para pintar rodeado de decenas de personas. "Yo no podría pintar entre tanta gente", repetían muchos.

A las 20.00 horas sonaron las campanas de la Real Casa de Correos e inmediatamente el artista retiró el cuadro y recogió el trípode y sus instrumentos. Algunos le aplaudieron, y otros no dudaron en seguirle mientras subía por la calle del Correo.

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