Cultura

El perfecto binomio del retrato y la acuarela de la gaditana Berta Llonch

  • 'Construcciones en estado líquido' es la propuesta con la que la artista afincada en Madrid se presenta en su Cádiz natal

Berta Llonch pinta sus cuadros al revés, los coloca boca abajo y construye sus obras entre acuarelas. Es la libertad del estado acuoso lo que persigue en su proceso creativo, sus Construcciones en estado líquido, que esta tarde a las 20.00 se inaugura en la Sala Mirabal de la Casa de Iberoamérica.

Un total de 20 piezas -en su mayoría retratos- dan vida a este nuevo marco creativo con el que la experimentada artista gaditana afincada en Madrid ha encontrado su esencia artística, con la que quería presentarse con paso firme en su tierra natal. "Estaba esperando a sentirme a gusto del todo con mi obra, y hasta que no lo he conseguido no he venido", comenta de esta primera exposición individual que protagoniza en Cádiz.

El secreto de este clímax artístico reside en la combinación perfecta entre los retratos que ya venía trabajando y el medio que utiliza, que es la acuarela principalmente, y también tinta, que fusiona con lejía. "Yo dejo fluir el agua, me arriesgo en las pinceladas, en los trazos, no me contengo", comenta del proceso técnico. Una libertad absoluta incluso en el momento de ilustrar al retratado, que son personas de su entorno cercano, "pues cuando coloco la obra del revés me abstraigo, no voy viendo el resultado, pues yo no dibujo, voy creando las manchas. Superpongo las manchas", explica. Manchas que se van despojando de los líquidos a modo de trazos que atraviesan el cuadro, sin complejos, sin cortapisas, a sus anchas, completando así el círculo de sus Construcciones líquidas.

Reconoce la artista que es este fluir acuoso lo que marca su obra, su seña de identidad, en la que lleva inmersa desde hace tiempo. De hecho, anteriormente trabajaba con acrílicos que licuaba mucho buscando también esta técnica que ahora ha perfeccionado en acuarela.

Para ello toma como base las fotografías de estos rostros repletos de expresión, sonrientes, serios, asombrados, callados, de miradas profundas... Todos ellos preparados expresamente en su estudio, "porque necesitan una luz específica". Sobre todo, teniendo en cuenta que es la "fuerte expresión de los rostros" lo que remarca en su obra sobre el blanco del lienzo. Un efecto que también consigue con colores desatinados, que abarcan gamas de marrones y negros.

A estos colores, el papel sobre el que construye el dibujo y las texturas que usa les confiere su propio espacio. "Me gusta que la pintura se comporte como pintura y el papel como papel. De hecho, dejo que el papel también funcione dentro de la obra y que los grandes brillos de la misma sean el papel".

El objetivo, según ha explicado Berta Llonch es enfatizar el pensamiento humano, "la fuerza visual y comunicativa de un lenguaje universal no verbal son los parámetros en los que se basa mi obra pictórica", asevera.

Se trata de su primera individual en Cádiz, pero ha dejado su impronta en otros espacios. Así, realizó el mural de 15 por 3 metros en la iglesia de San Severiano, y hace años expuso en La Canela Baluarte. Más allá de nuestras fronteras es donde ha desarrollado su carrera, desde Madrid, donde estudió, abrió su estudio y ha expuesto en varias muestras colec tivas, desarrolla sus encargos y ha trabajado, por ejemplo, en el equipo de Sol Lewitt para un mural permanente en el Museo Reina Sofía. Ahora llega a Cádiz con su perfecto binomio.

'Construcciones en..,'

Berta Llonch Casa Iberoamérica, Puede verse hasta el 7 de agosto.

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