Álvaro Tormo. Los Zigarros

"La música que se está haciendo en este país no se refleja en la radio, y debería"

  • Los hermanos Tormo estarán este sábado en La Posada Babylonia para presentar su segundo trabajo, 'A todo que sí', de nuevo, con Universal y con Carlos Raya en la producción.

Aunque los hermanos Tormo -Álvaro y Ovidi-llevan tocando toda la vida en distintos proyectos -inolvidables sus Perros del Boggie- alcanzaron el éxito hace tres años cuando decidieron montárselo por su cuenta bajo el rótulo Los Zigarros. Con su disco homónimo lograron una gesta sólo alcanzable a unos pocos elegidos, poner de acuerdo al sector especializado y al generalista. Una bocanada de canalleo entre caladas de eléctricas y actitud se abría paso en las listas de ventas. Los Zigarros irrumpían en la escena y el público se fumó bien a gusto sus temas debut. A todo que sí es su nueva y adictiva propuesta con la que mañana estarán en La Posada de Babylonia.

-¿Ha pesado el éxito del debut a la hora de enfrentaros al segundo disco?

-Sí y no. Teníamos la misma presión que con el primero en el sentido de que siempre queremos hacer algo bueno. No hay ninguna manera de fabricar música que sepas que va funcionar, lo que te sale es lo que hay. Eso sí, para que salga trabajamos muy duro, mucho, no nos gusta depender de la suerte. Pero sí es verdad que con un segundo disco se prueba eso, que el éxito del primero no fue cuestión de suerte.

-¿Y lo han comprobado?

-Pues sí porque con A todo que sí todo está saliendo cojonudo. Número 1 en itunes, también en la FNAC récord de reservas, número 3 en las listas generales de ventas y, lo más importante, las críticas. La gente está flipando.

-De nuevo con Carlos Raya como productor, ¿sigue tan duro o ya con la confianza se trabaja de otra manera?

-(Ríe) Carlos Raya es muy duro y muy bueno, ya nos hemos hecho amigos pero lo de la confianza da igual a la hora de trabajar porque él te va a seguir diciendo si una canción es buena o es una mierda, es un tío completamente sincero y, lo mejor, es que te puede decir que lo que has hecho es malo y luego se toma una cerveza contigo y no pasa nada. Carlos no da tregua, ni nosotros queremos que nos la dé.

-¿Se han tomado un tiempo para componer los temas del disco o han trabajado durante la gira?

-Durante la gira. Es que ha sido larga, dos años y algo, y cuando acabamos con esos 150 conciertos nos hicimos 50 con Fito. Así que entre semanas Ovidi y yo componíamos por nuestra cuenta y nos pasábamos las canciones y, una vez seleccionadas por nosotros, luego las pasábamos a Carlos y hacía otra criba.

-¿Dónde pusieron el foco? ¿Qué querían decir con este disco?

-Nosotros es que, en el fondo, no nos ponemos barreras ninguna. Lo único que no queríamos es que fuera aburrido, que en ningún momento te den ganas de pasar la canción, así que probamos todo para que eso no ocurriera, compusimos con la mente muy abierta y sabiendo lo que no queríamos hacer. Ovidi y yo nos entendemos bien, con sus peleas y sus cosas, pero es lo que toca (ríe).

-Lo personal y lo profesional, al final, se acaban mezclando...

-Es que es imposible no mezclar. En temas de composición, en la empresa, en nuestras cosas... Pero la clave está en que nos respetamos mucho y que estamos acostumbrados a estas situaciones: hemos vivido casi toda la vida juntos, hemos tocado juntos en muchísimos grupos y también hemos trabajado juntos en otras cosas fuera de la música. Así que nos llevamos bien, sino no hubiéramos llegado hasta aquí.

-'A todo que sí' titulan el disco. ¿No hay nada a lo que digan que no?

-Hombre... A muchas cosas (ríe). A todo que sí se refiere al mensaje positivo que queremos mandar en estos tiempos oscuros y de negatividad que vivimos. El rock&roll es la música el pueblo, es una música para pasarlo bien y creemos que es una buena vía para mandar ese mensaje de no tener miedo a intentar las cosas aunque sean difíciles. Creo que también se refleja en el estilo de disco que hemos hecho, muy directo, muy abocajarro.

-Ya, ya, ni una balada, y mira que les funcionó 'Tras el cristal' en el primero...

-Sí a la gente le gustó mucho... Mira, a eso le hemos dicho que no, a la balada (ríe) Es que luego en los conciertos no apetece tocarlas...

-Pero sí meten por ahí un medio tiempo que da un respiro...

-Lo metimos por eso, para hacer un paréntesis, como para dividir el disco en dos partes.

-¿Es pretendido ese sonido más anglosajón?

-Completamente pretendido. Ovidi y yo nos sentamos con Carlos y aunque sabemos que nuestro primer disco era muy auténtico, en esta ocasión queríamos subir un punto todo en general, sonar como suenan los americanos, con esa grandiosidad, muy alto, a mucho volumen, con las guitarras muy presentes, y a Carlos le encantó la idea. Y fíjate que seguimos siendo nosotros mismos porque nos va la caña. Yo, por ejemplo, soy de los que va a los conciertos y me gusta cantar y bailar. Soy muy del espíritu de fiesta, en el mejor de los sentidos. Queríamos transmitir eso, que la gente se lo pase bien, se olvide de lo chungo de su vida y que baile, cante y ligue.

-Cuando aparecieron como Los Zigarros se quejaban de que la eléctrica había desaparecido de la escena nacional. ¿Ha cambiado el panorama?

-Creo que no ha cambiado nada. Yo tengo una teoría, que creo que las grandes radios cometen el error de no reflejar la música del presente de este país. No sé, el indie, que mete a 3.000 personas en un festival, o el rap que hacéis en el sur con gente como Tote King o SFDK, que me encantan, no salen en las radios. Los grupos de rock&roll, las guitarras y eso, tampoco pero es sólo un apartado más de lo que está pasando, que es que la música de este país no se refleja en la radio, y debería. No sé... Creo que sería más real que se emitiera una hora de indie, otra de hip-hop, otra de rock, que de puta madre que también Rihanna y Beyoncé, pero hay muchas otras cosas.

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