Conferencia

El museo como altavoz del patrimonio

  • El director del Museo de Cádiz, Juan Ignacio Vallejo, explica en la Tertulia Fernando Delgado Lallemand las claves para difundir el patrimonio cultural de una ciudad

Juan Ignacio Vallejo, ayer en el Casino Gaditano antes de su charla en el Tertulia Lallemand. Juan Ignacio Vallejo, ayer en el Casino Gaditano antes de su charla en el Tertulia Lallemand.

Juan Ignacio Vallejo, ayer en el Casino Gaditano antes de su charla en el Tertulia Lallemand. / Joaquín Hernández Kiki

El museo como poderoso altavoz del patrimonio cultural de una ciudad. En torno a este reto divulgador giró la charla que Juan Ignacio Vallejo, director del Museo de Cádiz, ofreció ayer en el Casino Gaditano dentro de la Tertulia Fernando Delgado Lallemand. Por qué es importante difundir el patrimonio fue el título que eligió el gaditano Vallejo, a unos meses de cumplir su primer año al frente del centro de la plaza de Mina, para resaltar esta función de un museo que trasciende más allá de la simple exposición de piezas con historia y objetos de arte.

Cuatro son los pasos que Juan Ignacio Vallejo considera básicos: difusión, conocimiento, valoración y protección. Son pasos complementarios, pues “uno lleva al otro y que acaban como empieza, con la difusión de lo protegido”. Difundir, por ejemplo, un hallazgo lleva a su conocimiento, después a su valoración para concretar su importancia y ver si es digno de ser protegido y en qué grado. Una vez cerrado este círculo se regresa a la difusión para explicar porqué hay que protegerlo y darlo a conocer a la ciudadanía.

Vallejo tiró de experiencia –en la presentación Susi Cigüela, coordinadora de la tertulia, recordó su paso por museos de Sevilla y Málaga– para explicar cómo debe moverse un museo a la hora de difundir su patrimonio cultural y también el de la ciudad y la provincia en las que se encuentra. Y esa fue una de las claves más atractivas que señaló Vallejo: el de relacionar las piezas del museo con los espacios patrimoniales del entorno. Así hizo el Museo de Cádiz, por ejemplo, cuando en una de sus actividades públicas explicó a los visitantes sus piezas romanas para, posteriormente, marchar al teatro construido por Balbo para conocerlo mejor. Igual se hizo con Gadir y con la Puerta de Tierra. Para Vallejo, es fundamental “abrirse a la ciudad y darse cuenta de los otros espacios que hay”.

O la experiencia del ‘Museo en pijama’, un programa puesto en marcha en Sevilla por el que se visitaron distintas aulas hospitalarias para acercar a los niños ingresados, a través de imágenes y actividades, las piezas del museo. Algunos de ellos, una vez acabada su estancia en el hospital, incluso visitaron el museo para conocer de cerca aquello que les habían enseñado. Vallejo anunció que este programa se planteará también en Cádiz.

Para el actual director del Museo Provincial de Cádiz, la labor de difusión de un museo debe pasar por “romper barreras”, por acercarse al público tanto dentro del centro –acompañándolo por ejemplo en las salas– como fuera para dar a conocer la existencia del museo, su contenido y hacer llegar el mensaje de que el museo es un lugar para todos, no excluyente ni que precise de un conocimiento y una formación especiales.

Y en el horizonte, también, la intención de “hacerse visible”, de que el museo salga a la calle y que sus piezas, de alguna u otra manera, también lo hagan. Así ocurrió con los talleres del último verano en la misma plaza de Mina, con juegos y actividades y también con personajes vestidos de soldados griegos o legionarios romanos, con la posibilidad incluso para los participantes de ponerse un casco de guerrero o protegerse con un escudo. “Una experiencia diferente”, en palabras del conferenciante, con la que la visita al museo convierte al espectador en partícipe directo de la recreación.

El museo como catalizador, como aglutinante de participación”, resumió finalmente Vallejo con el objetivo puesto en lograr que “Cádiz y su provincia vean el Museo como algo propio”.

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