arte

El gozo de la buena pintura

  • Una muestra que responde a un tipo de figuración abierta y mucha solvencia creativa

Hemos venido repitiendo hasta la saciedad lo absurdo que es echar el cierre por vacaciones en esta zona privilegiada que aunque las playas y sus circunstancias lo acaparan todo, el personal dispone, además, de tiempo para otros asuntos diferentes a lo que el verano acostumbra a ofrecer. Son muchos -tengo la experiencia de haber sido comisario de una muestra en el estío portuense donde el veraneante respondió en masa a la oferta artística- que siempre disponen de un hueco en su ocioso panorama para encontrar el disfrute de una buena exposición, lo mismo que de un buen concierto, una pieza teatral o todo aquello que se aparte del determinante centro de gravedad playero. Hay que saber encontrar el camino, ofertar calidad y difundir con acierto lo que se ofrece.

No me extraña que la exposición veraniega que se presenta en la galería chiclanera esté teniendo tanto éxito. Dispone bastante de todo esto. Lo que se expone es atractivo de principio a fin, responde a un tipo de figuración abierta, donde se observa mucha solvencia creativa; los artistas demuestran sapiencia, profesionalidad y sentido pictórico; el espacio expositivo se encuentra enclavado en una zona donde no sólo de sol y playa viven sus muchos visitantes; el boca a boca ha funcionado para patrocinar una exposición que atrae a un segmento importante de público y, además, no existe demasiada oferta donde acudir. Por todo ello, la exposición en la Galería María Aguilar es de lo poco que se ha podido contemplar en este verano de mucho prosaísmo y pocos argumentos.

La muestra responde a los abiertos postulados de una pintura cercana, sin ningún resabio intelectualoide, con mucha inmediatez artística y poseedora de lo que la inmensa mayoría reclama. Los artistas presentes -Miguel Peidro, José Manuel Reyes, Carlos G. Román, Santamans, Ricardo Galán Urréjola, Óscar Vázquez, Pedro Velver, Manolo Cano, Nono García, Julia Hidalgo, Pilar J. Amat, García Sevilla, Laurentino Martí, Pedro Lobato, Martín del Burgo y Onishenko- manifiestan un bagaje pictórico sin resquicios para la duda, desarrollan un conocimiento absoluto de la profesión y saben patrocinar una pintura atractiva y llena de entusiasmo visual. Todos están curtidos en mil batallas artísticas -y expositivas- y son portadores de los amplísimos esquemas de esa representación ilustrativa donde la realidad manifiesta sus muchos registros, sobre todo aquellos que desencadenan el espíritu de una figuración llena de sentido expresivo, germen esencial de esa realidad a la que se circunscriben con pasión.

Estamos ante una exposición para gozar de la pintura figurativa en sus más amplios desarrollos y desenlaces. Todo un disfrute en este horizonte de manifiesta escasez.

Galería MARÍA AGUILAR Chiclana

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