Cultura

“La cultura musical lleva varias generaciones de retraso”

  • El guitarrista de Right Ons, satisfecho con la proyección internacional del grupo e ilusionado por ver a su abuela, tíos y primos gaditanos en el concierto de esta noche

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“Mi abuela nació en la calle Pelota, tengo familia en Loreto, en la barriada de La Paz, en Puerta Tierra. De chico, todos los años pasaba los tres meses de verano en Cádiz. Mi padre nació en Conil, también tenemos parientes en Bornos y en Alcalá del Valle. Mi abuelo trabajó como remolcador en el muelle. Dicho esto, mi corazón está en Cádiz”, comenta Rafa Fernández, uno de los guitarristas de Right Ons. Menudo libro de familia. Tras acreditarse, vía telefónica, minutos antes de la prueba de sonido del festival gallego que anoche citaba al grupo madrileño con bandas de la talla de Muse y Pet Shop Boys, Rafa señala que ayer fue un día grande para el quinteto, “pero a mí me hace más ilusión tocar mañana delante de mi abuela, mis tías y mis primos, cerca de La Caleta ...”, suspira. Ojo, no confundan estas palabras con la típica coba del artista foráneo o local a su llegada a la Tacita de Plata, una manera como otra cualquiera de tocar la fibra sensible del personal indígena. Rafa lo dice de veras. Y se muestra sincero y rotundo cuando denuncia la escasa cultura musical de este país.

Los Right Ons se tomaban el festival de anoche, uno de los más rutilantes del verano, como una oportunidad de “darse a conocer, de que nos conozca más gente y de hacer posible que la gente sepa cómo se encuentra el producto nacional. Vamos creciendo, la carretera es lo que ayuda”, los kilómetros que acumulan estos músicos a lo largo de diversos continentes y culturas. Con prestigio en Estados Unidos, Inglaterra y otros rincones europeos. Se dice pronto. “Quizá donde menos hemos tocado haya sido en Andalucía”. Pronto viajarán a Suramérica.

El músico admite que este año los recortes presupuestarios de ayuntamientos y demás organismos públicos han afectado sobremanera a la música en directo, salvo excepciones playeras con medio millón de machacantes públicos en liza. “A ver si cambian la tendencia, porque siempre recortan donde más duele”, y señala, entre bromas y veras, que “tendrían que recortar el sueldo a quienes se alegran de ello o aplaudan las restricciones en la música que tanta vida da al verano. Nadie apostaría por recortar los presupuestos para el concurso del Falla, ¿verdad?”, pone el dedo en la llaga. “Jamás callarían a las chirigotas, y en el caso del rock hay muchísimo talento en este país, y también en Cádiz”. Rafa recuerda a uno de sus “grupos míticos”, pioneros precisamente del blues rock en la provincia gaditana, junto a los jerezanos Los Solos. Se refiere a los Simun del gran Nono Ábalo y un tal Tony Reguera. “Me declaro fan de Siun”, remarca el joven guitarrista, que critica el “ostracismo del rock en este país; parece que la cultura musical no van con nosotros, en Estados Unidos o Inglaterra nos llevan varias generaciones de ventaja, ellos han valorado y defendido lo suyo como debe ser, y aquí no escuchamos ni siquiera a los nuestros y nos dejamos llevar por cosas de fuera”, muchas de ella de dudoso gusto o valor artístico. Un tupido velo. “Los músicos españoles podemos competir de tú a tú con cualquiera. Conozco el pasado por lo que he escuchado en casa y por lo que luego investigué, y en los años sesenta y setenta los grupos hispanos nada tenían que envidiar a los anglosajones, pero ahora, aquí y ahora, existe una explosión de estilos musicales, España ofrece un estado de salud creativo realmente bueno”, pero ni sus prebostes ni los medios convencionales lo quieren ver así y promocionan a lady gagas y demás basura. Qué va a escuchar un país cuyo presidente se declara fan de Melendi y Supertramp (sic). En fin. Rafa se despacha sin tapujos. “Quizá no hemos sabido vendernos bien y la industria no ha trabajado bien, quizá no haya interesado hacerlo de verdad, pero hay que cambiar la situación y dar más bola a los músicos españoles. Nosotros hemos comprobado fuera de España que los aficionados respetan a las bandas de calidad. Llevamos más de diez años en formaciones diferentes, permutando posiciones, somos amigos desde hace mucho tiempo y hemos tenido mucha suerte, amén de esfuerzo y trabajo. Podemos decir en voz alta que vamos a cantar a Estados Unidos o Gran Bretaña, o lugares más remotos y exóticos, y no nos miran como a gente sospechosa, nos escuchan y valoran, bailan y rockean con nosotros con total naturalidad”. Sin prejuicios.

Es curioso, pero Rafa asistió años atrás al festival Isla de Blues con su padre, gran aficionado a la música. “Vimos a Hook Herrera, un tipo con una calidad de lujo, y sé que luego estuvieron los Ten Years After. ¿Alvin Lee vive en la Costa del Sol? No sabe ná el tío ... Aunque yo me iría a vivir a Zahora, por ejemplo”. De momento, mejor no retirarse del mundanal ruido, hay gente que jamás lo hará. El rock & roll tira mucho. “La música negra en general”, matiza Rafa, quien anuncia sorpresas para esta noche. “Hacemos rock, soul, blues en el amplio sentido de la palabra, pero admitimos que los tres acordes siempre funcionan, desde el mismo Robert Johnson al maestro T Bone Walker, que me parece súper rockero, Charlie Patton o Bukka White”, leyendas del blues universal, “a quienes todos le debemos mucho, casi todo. Gracias a ellos hacemos música tocada con el corazón, la mejor droga que pueda existir”.

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