Flamenco

El compás capaz de mover voluntades

  • El Espacio David Palomar acogerá durante este año la propuesta de flamenco inclusivo que dirige el bailaor José Galán, un proyecto que contará con el apoyo de la Fundación Unicaja

El cantaor David Palomar y el bailaor José Galán, ayer en la Fundación Unicaja de Cádiz. El cantaor David Palomar y el bailaor José Galán, ayer en la Fundación Unicaja de Cádiz.

El cantaor David Palomar y el bailaor José Galán, ayer en la Fundación Unicaja de Cádiz. / Nacho Frade

El flamenco, el baile en este caso, al alcance de todos, incluso de quienes a priori podrían ser descartados en una selección basada en argumentos ‘normales’. Pero el bailaor José Galán le da la vuelta a los argumentos, a la lógica y a lo normal, de manera que logra que el compás flamenco sea capaz de mover todas las voluntades, también la de aquellos en principio no llamados a disfrutar de este arte, a participar en él. El flamenco inclusivo de José Galán, destinado fundamentalmente a personas con algún tipo de discapacidad, llegará a Cádiz gracias a que su propuesta será acogida por el Espacio David Palomar con el respaldo financiero de la Fundación Unicaja.

Fue precisamente la sede en Cádiz de esta fundación bancaria la que sirvió ayer de escenario para presentar el proyecto a los medios de comunicación. Acudieron José Galán y David Palomar, con la presencia también de Javier Vela, responsable de la Fundación Unicaja en Cádiz.

Así, el proyecto de flamenco inclusivo de Galán se desarrollará en Cádiz durante todo el curso, hasta junio del año próximo, y está destinado a aquellas personas con algún tipo de discapacidad, ya sea intelectual, física, sensorial o algún tipo de enfermedad mental. Será un taller con un máximo de 20 alumnos que, en principio, se impartirá dos miércoles de cada mes con una duración de 90 minutos.Si la demanda es mayor que esta primera oferta, los responsables del proyecto estudiarán la posibilidad de acoger más solicitudes. El taller es gratuito.

David Palomar presentó a José Galán, que lleva tres años impartiendo este taller en Sevilla, como “un precursor, el pionero del flamenco inclusivo”. Y no dudó en confesar que su propuesta le cautivó desde un primer momento: “Me enamoré de lo que hacía José Galán, de lo que ha conseguido hacer con estas personas que necesitan otro trato, otro mimo para que se desarrollen en la sociedad. Me emocionó”.

Palomar, que agradeció el apoyo de la Fundación Unicaja y la disposición de Galán para traer su proyecto a Cádiz, expresó su deseo de que la llegada de estos cursos de flamenco inclusivo no sea solo para este año, sino que pueda asentarse para continuar en el futuro: “Ojalá pueda mantenerse en el tiempo. Esto es un beneficio para estos niños, para estas personas y para la sociedad”.

El bailaor, coreógrafo y pedagogo José Galán, por su parte, se mostró “feliz” de ver cómo su propuesta aterriza en Cádiz y explicó la génesis de un proyecto que ya cuenta con recorrido en Sevilla y que no solo tiene como destinatario a los discapacitados funcionales, sino que también abre sus puertas a todas las personas interesadas en participar.

Galán relata cómo el flamenco inclusivo, a través del baile, permite nuevos lenguajes, nuevos movimientos, medios y signos distintos para superar las barreras físicas o funcionales. Si alguien está en una silla de ruedas, explica como ejemplo Galán, no puede zapatear, pero puede usar sus manos para hacer la misma función. O el contacto y el espacio que cobran nueva dimensión en un escenario para una persona ciega.

David Palomar, que se mostró encantado de que su local de la plaza de las Viudas cobije esta experiencia, abundó en la utilidad del flamenco como instrumento de integración social, y también como elemento terapéutico: “El flamenco es un arma potentísima, una terapia maravillosa”. Y puso como ejemplo el lema que se podía leer en su camiseta: “El flamenco grita lo que mi alma calla. Pues en este caso de flamenco inclusivo se podría decir: ‘Lo que el cuerpo no puede decir”.

Y el responsable de la Fundación Unicaja en Cádiz, Javier Vela, saludó la iniciativa de Palomar y Galán, y explicó que el proyecto que en su día le presentó el bailaor gaditano “encaja perfectamente” en los fines sociales de la fundación bancaria, que en este caso se une también al fomento de la cultura, otra de las patas de la institución: “Se trata de redescubrir el flamenco como herramienta terapéutica para mejorar la sociabilidad de las personas con discapacidad”.

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