Cultura

La búsqueda del niño que tenemos dentro en la obra de Euprepio Padula

  • Presenta en la Casa de Iberoamérica el libro 'El coaching del peluche rosa' y la muestra 'El lenguaje perdido del oso rosa', que aborda la felicidad desde la conquista de nuestra esencia

"¿Qué diría el niño que hemos sido del adulto en que nos hemos convertido?" Ésta es la principal reflexión del libro que ayer presentó en la Casa de Iberoamérica Euprepio Padula, El coaching del peluche rosa. Un acto en el que también se inauguró su exposición de arte abstracto El lenguaje perdido del oso rosa.

El autor italiano incide en ambos proyectos en el juguete, el peluche, "porque habla de la importancia del niño que tenemos dentro, de la infancia, de la pureza de esta etapa", reflexiona el escritor y coach especializado en el perfil de políticos y altos directivos.

De esta forma, vincula sus dos pasiones, arte y coach -disciplina que potencia las habilidades del individuo para llegar a sus metas-, con el fin de canalizar la creatividad y la sensibilidad artística de cada individuo como elemento de mejora y excelencia profesional.

En este apartado, Padula puntualiza que "hemos equivocado el concepto que a veces tenemos de éxito, que lo ligamos a la fama, al dinero, el estatus y al poder. Pero esto es un error, porque el éxito es ser feliz en la vida de cada uno, es un concepto único en cada uno de nosotros, y está relacionado con lo que cada uno quiere ser".

De esta premisa partió precisamente su actual profesión, del momento en que hizo un alto en su camino para cuestionarse por qué no era feliz. "Procedía de una familia humilde, y a los 38 había alcanzado lo que quería, tenía un buen trabajo, cierto estatus, una casa preciosa pero... ¿por qué no era feliz?". Así que se puso manos a la obra en la "recuperación de este tipo de valores que tenía abandonados en un cajón. Y aquí empezó mi recuperación, mi carrera de coach", esgrime, al hilo de este viaje hacia la esencia del hombre y mujer que tenemos dentro.

En Coaching del peluche rosa se introduce así en seis casos reales, en los que muestra el reencuentro del equilibrio personal como clave par conseguir el éxito profesional. Narra de este modo la historia de Piero Greco, católico practicante y candidato a presidente de una provincia del sur de Italia, que había dudado de la posibilidad de ganar las elecciones haciendo pública su homosexualidad, o del carácter conservador y poco sensible para las relaciones institucionales de María Rojo Carbonell, que le impedía tener una visión empresarial más amplia. Son historias reales, que conoció de primera mano a nivel profesional, desde la firme creencia de que "ningún trabajador va a realizar bien su trabajo mientras tenga limitaciones creativas o personales de importancia"

Por este motivo, Euprepio Padula sugiere a todos los políticos ahora imputados por casos de corrupción que "se miren en el espejo y recuerden qué querían ser cuando eran niños. Si se reconocen".

Para ello es necesario llegar a "esa sensibilidad perdida con los años, recuperar los sueños, esa intuición de cuando éramos niños".

Una actitud o filosofía de vida ligada a la exposición El lenguaje perdido del oso rosa. Un muestra integrada por 80 obras de corte abstracto y de todos los formatos, que concibe a modo de "caramelos, de juguetes", por sus colores, y por las sensaciones que transmite, explica. "La idea es que cada persona que entra en la Casa de Iberoamérica tenga un chute de energía tan fuerte, que salga llena de optimismo". Una muestra que denomina "democrática, porque cada uno toma un poco de alegría, como si se tratara de una gominola".

En este recorrido Padula muestra una búsqueda constante e inconsciente de momentos pasados, pues asevera que gracias a lo vivido se encuentra la alegría de cuando niño, que te permite ser feliz.

En definitiva, un camino virtual hacia la infancia, como la recuperación casi teatral de los juegos de entonces. "Todos tenemos que volver atrás para recuperar palancas de motivación de futuro. Tenemos que preguntarnos, ¿qué queríamos hacer cuando tenía coletas?".

Un reencuentro con la niñez que también vincula con Cádiz, "que se parece mucho a mi tierra, al sur de Italia. Ojalá que en este camino pueda verse mi pasión por la tierra. Me siento un poco de aquí".

Euprepio Padula Casa de Iberoamérica. Arte abstracto. Puede verse hasta el 12 de enero. Precio de la entrada, 2 euros. Menores y grupos escolares, gratuito. De 10.00 a 14.00 y de 16.30 a 19.30 horas.

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