Cultura

'Urtain', de Animalario, la gran triunfadora de la gala de los Max

  • Eva Yerbabuena triunfa como Mejor Intérprete de Danza y su 'Lluvia', premio al Mejor Espectáculo de Danza · Un "error" filtra los premios horas antes de la ceremonia

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Urtain, de Animalario y Centro Dramático Nacional, fue ayer la gran triunfadora de la XIII edición de los Premios Max de las Artes Escénicas. La ceremonia de entrega de galardones, que condujo el actor Carlos Hipólito bajo la dirección del dramaturgo y director de escena Ernesto Caballero, en el Auditorio del Museo Reina Sofía de Madrid, se desarrolló en un ambiente íntimo y teatral, aunque marcada por la filtración, dos horas antes de su comienzo, de los galardonados.

Una "interferencia informática", que la SGAE está "investigando", fue la causa de la publicación anticipada en la web de la lista de ganadores. El coordinador de los premios, Óscar Millares, afirmó que "sólo" el notario conocía el contenido del acta, y que éste la transmitió, igual que en el resto de ediciones, a la base de la SGAE, "a la que nadie puede tener acceso".

"Esto no cuestiona en ningún caso la validez y el resultado. Una vez que concluya la investigación, el comité de los premios hará público un comunicado en la web y se tomarán las medidas oportunas", subrayó Millares.

En cuanto a los premios, Blanca Portillo (Hamlet) y Roberto Álamo (Urtain), como mejores actores protagonistas; y Carmen Machi (Platonov) y Alfonso Lara (Urtain), como secundarios, se llevaron esta noche a casa su galardón.

El escenario del Auditorio 400 del Museo Reina Sofía acogió a una singular compañía formada por Lorca (Ángel Ruiz), Margarita Xirgu (Lidia Otón), Valle-Inclán (José Luis Alcobendas), Miguel Mihura (Juan Carlos Talavera) y Antonia Mercé (La Lupi), además de un cuarteto musical. Como tema de fondo, la consabida crisis. El compositor y director musical Joan Vives fue el responsable de la selección, arreglos y dirección musical de la ceremonia.

Urtain se llevó un total de ocho manzanas, y además de los premios para dos de sus actores se alzó ganadora como Mejor Espectáculo de Teatro, Mejor Autor Teatral en Castellano (Juan Cavestany), Mejor Composición Musical, Mejor Director de Escena (Andrés Lima), Mejor Escenografía y Mejor Diseño de Iluminación. La Compañía Animalario sumó un premio más como Mejor Empresario o Productor Privado de Artes Escénicas por este montaje y otros como Baile, sólo parejas o Tito Andrónico.

En la categoría de Mejor Intérprete Femenina de Danza el premio fue para Eva Yerbabuena, por Lluvia, montaje que también fue distinguido como Mejor Espectáculo de Danza; mientras que el premio al Mejor Intérprete Masculino de Danza fue para Antonio Najarro (por Jazzing flamenco).

Entre los premiados de la noche, Sergi López y Jorge Picó se alzaron con la estatuilla al Mejor Autor Teatral en Catalán o Valenciano por Non solum.

También se llevaron premio Sol Picó a la Mejor Coreografía por El llac de les mosques; a título póstumo, se reconoció el trabajo de Manuel Gas como Mejor Director Musical por Sweeney Todd; mientras que Producciones Yllana, por ZOO, ganó el premio al Mejor Espectáculo Infantil.

Completaron el listado de ganadores Cabaré de caricia y puntapié (premio al Mejor Espectáculo de Teatro Musical); Maite Agirre y Garbi Losada como mejores autores teatrales en Euskera (por Secando charcos puntzuak lehortzen); Ánxeles Cuña Bóveda como Mejor Autor Teatral en Gallego (por Dame veleno, eu tamén soñar); Eduardo de Mendoza (Mejor Adaptación de Obra Teatral, por Muerte de un viajante); e Ikerne Giménez, premio a la Mejor Figurinista por Avaricia lujuria y muerte.

Durante la Gala el autor Josep María Benet i Jornet recibió el Premio Max de Honor; Pep Bou y sus burbujas de jabón mágicas fueron galardonados con el Premio Max Nuevas Tendencias; el Premio Max Iberoamericano recayó en el CELCIT (Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral), cuyo objetivo es la integración del espacio escénico y creativo de Latinoamérica; y el fotógrafo Ros Ribas recibió el Premio Max de la Crítica.

'Lluvia', de Yerbabuena

En este espectáculo, la granadina habla del llanto, de la tristeza, de la soledad y la incomunicación, la sensación de que el ser humano atraviesa unos tiempos en los que siente que sus experiencias no son comprendidas por otro, y que sus sensaciones no tienen eco en otros corazones.

Lluvia se revela como un montaje poco convencional que se reverencia, a la postre, como el trabajo álgido de una de las bailaoras más influyentes de las últimas décadas. En él se revisitan los grandes temas que salpican la producción de Eva y que sustentan su imaginario creativo: la soledad, el desamor, el dolor, la tragedia, la melancolía. En definitiva, ese sentimiento trágico de la vida que embarga y embriaga la personal visión del arte y el flamenco que tiene la bailaora y coreógrafa.

Eva Yerbabuena ha extraído sus propias experiencias y su propio aprendizaje de las personas que ha conocido a raíz de su espectáculo Lluvia. La experiencia con niños discapacitados la marcó profundamente. La bailaora explicaba que tenía "un recuerdo precioso con los niños discapacitados que visité. Uno que veía me dijo que le gustaban mucho mis pendientes. Y un niño ciego que estaba con nosotros llevó su mano directamente a mi oreja para tocarla. Esa forma de hacerlo me impresionó".

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