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Historia

Trabajadores asegurados

  • El Archivo Histórico Provincial dedica su nuevo documento destacado a ‘El régimen obligatorio del seguro obrero entre 1921 y 1946’

Listado de trabajadores de la almadraba Punta de la Isla, en 1935. Listado de trabajadores de la almadraba Punta de la Isla, en 1935.

Listado de trabajadores de la almadraba Punta de la Isla, en 1935.

El Archivo Histórico Provincial de Cádiz ha aprovechado la identificación del Primero de Mayo con el mundo laboral para dedicar el documento destacado de mayo y junio al mundo obrero de la primera mitad del siglo XX, en concreto al entonces incipiente mundo de la protección social de los trabajadores, que fue dando sus primeros pasos en años anteriores y que después fue conformando un entramado social que, con las lógicas actualizaciones y mejoras, fueron el germen en algunos casos del vigente sistema de protección social. El régimen obligatorio del seguro obrero. Los libros padrones de trabajadores. 1921-1946 es el título genérico del documento destacado, que lleva la firma del máximo responsable del Archivo Provincial, Santiago Saborido.

En su sede de la calle Cristóbal Colón, en la Casa de las Cadenas de la capital, se custodia la documentación del Instituto Nacional de Previsión que desde principios del siglo XX fue diseñando un plan de seguros sociales de naturaleza pública, que comenzó con el Retiro Obrero obligatorio (1919) regulado en 1921 y transformado en 1939 en Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez (1947) y ampliado a viudedad en 1955. A este le siguen el subsidio de maternidad (1923); seguro obligatorio de paro forzoso (1919); seguro obligatorio de enfermedad (1942), seguro de enfermedad profesional (1947), seguro escolar (1953), mutualidad nacional de previsión social agraria (1959) y seguro de desempleo, sustituto del de paro forzoso, en 1961.

Los libros padrones del seguro obrero contienen los registros del llamado ‘régimen obligatorio de retiro’, con las altas y renovación de los trabajadores de las grandes empresas de la provincia.

Así, entre los años 1921 a 1946, hay en el Archivo listados completos de altas de trabajadores de empresas como: la agrupación de obreros agrícolas de Algar, la Junta de Obras del Puerto de Algeciras, la Sociedad Echevarrieta y Larrinaga ‘Astilleros de Cádiz’ y la Asociación Patronal del Comercio, Industria y Navegación de Cádiz.

Pero también se resalta la existencia de otras empresas destacadas de aquella época, como la Compañía de Ferrocarriles Andaluces, la Junta de Obras del pantano de Guadalcacín, el propio Ayuntamiento de Jerez, la Salinera Española, el Consorcio Nacional Almadrabero de Barbate o el de Sancti Petri. Y, también, de los trabajadores de la Sociedad Española de Construcción Naval de Matagorda, en Puerto Real, de la bodega Domecq, de otra bodega jerezana como González Byass y de agrupaciones de obreros agrícolas de multitud de municipios gaditanos, entre ellos El Bosque, Grazalema, Ubrique, Puerto Serrano y Villamartín.

Estos padrones de inscripción en los regímenes obligatorios de subsidio de vejez y seguro de maternidad para los trabajadores, según se explica en el documento preparado por el Archivo, conforman un fondo en el que también se dan otros libros padrones en este caso para los trabajadores mayores de 16 años y menores de 45, y otros que engloban a los trabajadores mayores de 45 años y hasta los 65 años.

En cada asiento de los papeles pertenecientes al astillero de Matagorda, por ejemplo, aparece el nombre y apellidos del trabajador, el nombre de pila del padre y de la madre, el trabajo que realiza en el astillero, la edad –años cumplidos y mes en el que cumple–, la procedencia del trabajador y, por último, el numero técnico que rellenaba la caja de pago del seguro ( Caja de Seguros Sociales y de Ahorros de Andalucía Occidental).

El sistema de pago que hacía cada trabajador se materializaba en el ingreso en una cuenta individual en la Caja de Seguros Sociales y de Ahorros de Andalucía Occidental, en la que se apuntaban los días de trabajo de cada mes. Al final de la vida laboral de cada trabajador se supone que cobraría la pensión total hasta 365 pesetas, además de la suma de la cuantía proporcional de la cuota obligatoria patronal. Por supuesto, la cuantía iba a depender de la edad en la que el trabajador fuera inscrito en este régimen obligatorio de retiro.

El Instituto Nacional de Previsión (INP) se creó mediante ley el 27 de febrero de 1908, con el objeto de implantar de manera efectiva un sistema público de previsión de los riesgos sociales, mediante la concertación de seguros sociales obligatorios para la mejora del bienestar de la clase obrera, aunque tuvo sus antecedentes en dos instituciones anteriores, la Comisión de Reformas Sociales (1883) y el Instituto de Reformas Sociales (1903). Éste último planteó la creación de una Caja Nacional de Seguro Popular, en la que aparecían ya las líneas fundamentales del instituto.

En sus inicios, el Instituto Nacional de Previsión se dedicó a articular las diferentes entidades e instancias que se dedicaban a la previsión popular, como cajas de ahorro, montepíos, sociedades de socorro y de la beneficencia ‘oficial’. Progresivamente, hasta el día de hoy, se fue diseñando un plan de seguros sociales de naturaleza pública.

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