Cultura

Taetro, 25 años compartiendo sobre la escena amistad y afición teatral

  • La asociación cultural chiclanera, fundada por el desaparecido Rafael Guerrero, cumple su primer cuarto de siglo con un espléndido bagaje de montajes y actos de fomento del teatro

La historia de Taetro se ha escrito a golpe de actos. La amistad y una profunda afición por el teatro unió hace 25 años a un grupo de personas que habían compartido vocación y ganas en un aula municipal de teatro de Chiclana. Desde entonces Taetro, constituido desde sus inicios como una asociación cultural, ha ofrecido un amplio y espléndido bagaje de montajes y actividades que han tenido siempre como objetivo fomentar el teatro en Chiclana y, por extensión, en la Bahía gaditana. Aún con la luz que encendió en el grupo el desaparecido Rafael Guerrero, Taetro sigue iluminando la escena chiclanera con programas tan consolidados como el certamen de teatro mínimo o los cursos y talleres para niños y jóvenes.

Milagros Rivas, jubilada ya de su profesión pero aún tremendamente activa para el mundo del teatro, recuerda aquellos inicios de la mano de Rafael Guerrero. El encuentro en el aula municipal, con la puesta en escena de La Casa de Bernarda Alba, y la intención, firme desde el principio, de dedicarse al teatro como una afición, sin las miras puestas en la profesionalización y con el convencimiento de promover las artes escénicas en Chiclana. El nombre fue, como tantas otras cosas, idea de Rafael Guerrero: escogió una palabra que utilizó Bertolt Brecht en una entrevista que le hicieron.

El enfermo imaginario, de Moliere, fue el arranque de Taetro. Una obra en la que, explica Milagros Rivas, aparecían los personajes suficientes para que todos los miembros del grupo participaran. Pareja abierta, de Dario Fo, o Blues, sobre textos de Tennesse Williams, fueron los siguientes montajes.

Pero al mismo tiempo que la asociación escenificaba estas obras, comprobaron que Chiclana necesitaba tener un teatro. En 1990 se había tirado el Moderno y Taetro abanderó una insistente reivindicación ante las autoridades públicas que fue protagonizando los actos anuales del Día Mundial del Teatro y que, sin duda, tuvo su reflejo más luminoso con la puesta en marcha de la Nave del Teatro, una instalación industrial que se utilizó durante varios años para acoger obras de teatro y cuyo éxito permitió demostrar que Chiclana necesitaba ese teatro. El Moderno se levantó de nuevo y aquella iniciativa de la Nave dejó de existir una vez conseguido el objetivo principal de su funcionamiento.

Entre tanto, Taetro perdió a su fundador, al alma máter como lo define Milagros Rivas. Fali Guerrero falleció en 1995, víctima de un accidente de tráfico, y las dudas acosaron al grupo. Recuerda Milagros que de pronto aparecieron muchos interrogantes, sobre todo por lo inesperado del fallecimiento, pero que el grupo decidió seguir adelante gracias, entre otras cosas, al apoyo de los muchos amigos que ya les había granjeado el teatro. Entre ellos, destaca Milagros, Pepe Bablé.

La figura de Rafael Guerrero dio nombre al certamen de teatro mínimo, una modalidad de obras cortas a la que cada año se presentan más de cien textos y cuyos ganadores encuentran el premio de ser representados por Taetro. Eufrasio Jiménez, también miembro de Taetro que debutó con Sueño de una noche de verano, destaca que esta modalidad teatral resulta "muy sugerente". Tanto que él mismo ha participado alguna vez en el certamen.

Jiménez, licenciado en Clásicas, es el 'brazo' formativo de Taetro. Él ha implantado en Chiclana el programa de teatro en la escuela, con más de 2.000 niños de primaria participando cada año, y que ahora ha puesto en marcha en secundaria con un grupo de alumnos y una obra de Plauto. Su proyecto puede ser el semillero del futuro Taetro, empeñado en demostrar, acto a acto, aquella máxima de Fali Guerrero de que el teatro es "una herramienta de la educación, un arma para una sociedad más justa".

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