Cultura

San Juan de Dios, antesala de la enérgica propuesta de Stomp

  • La formación internacional realizará en la plaza gaditana una demostración de un espectáculo que podrá verse en el Gran Teatro Falla desde hoy y hasta el domingo

Acérquense. Pasen a las doce de la mañana por San Juan de Dios. Acérquense. Es un cuarto de hora sólo. El tiempo pasará, veloz, y sus manos se irán buscando, una a la otra, para encontrar sonidos, ritmos. Sus manos, sí, sus manos estarán tentadas de redescubrir un paisaje urbano que esconde, como un secreto, melodías frescas y nuevas. Lo intentarán. Seguro. Pero no les saldrá como a ellos. Como a la formación internacional Stomp que este mediodía ofrecerá una demostración en directo de un espectáculo que podrá verse en el Gran Teatro Falla desde esta misma noche y hasta el domingo.

Latido urbano. En pocas palabras, y muy escuetamente, eso es Stomp. Artistas completos -bailarines, actores, músicos- que utilizan gran parte de nuestro decorado urbano, además de sus propios cuerpos, como si de instrumentos musicales se trataran. "Stomp surge en el año 1991 gracias a la iniciativa de Luke Creswell y Steve McNicholas, dos músicos que tocaban por pasión en las calles. Como no podían cargar con instrumentos como batería y demás, pues empezaron a utilizar cubos de basura, tapaderas... Luego todo empezó a evolucionar y cogieron el vicio de sacar música a cualquier objeto", resumía uno de los miembros de la compañía durante el estreno del espectáculo en Mallorca durante el pasado mes de septiembre.

La ocurrencia de estos artistas ingleses fructificó en cinco compañías, con doce bailarines cada una, que, actualmente, están de gira por medio mundo. "Eso sí, en el escenario sólo hay ocho stompers ya que nos vamos turnando en cada función pues el esfuerzo físico es bastante grande", dijo.

Un esfuerzo que nace de un trabajo cuidado y medido que, sin embargo, deja hueco a los artistas para la improvisación. "Eso es lo más interesante e importante del espectáculo -relató una stomper- porque cada uno tenemos un rol que cumplir dentro del montaje, un rol que puede variar de una función a otra y en el que, a veces, vamos improvisando pero siempre en conjunción con el grupo, teniendo muy en cuenta el trabajo de los compañeros".

Y es que en una visita al backstage del espectáculo -un tour a la prensa que la compañía realizó por primera vez en ese espectáculo en el Auditorio de Palma de Mallorca- comprobamos como nada queda al azar. Los técnicos -dos por bambalina- están preparados en todo momento para reponer objetos que se rompan durante la función o auxiliar a los bailarines. "Es un espectáculo vivo, se rompen cosas, suceden cosas. Siempre hay que estar preparados", explicaron los técnicos durante la visita.

Escobas, fregonas, cajas de cerillas, cubos de basura, latas de pintura, arena, agua, fregaderos, cacharros de todo tipo se amontonaban, entonces, en la trasera del coliseo mallorquín. Pronto, esta noche mismo a partir de las nueve, estarán apilados en el Gran Teatro Falla para ser utilizados hasta el viernes, en sesiones a las nueve de la noche todos los días y el sábado en sesión doble, a las seis y a las nueve y media, y el domingo a las ocho de la tarde.

Todos los números que interpretarán están aderezados con un fino humor que determina el espectáculo como una comedia de teatro musical sin palabras. Muchas de estas piezas son de reciente incorporación, como la que realizan con unos grandes neumáticos que hacen sonar con palos y que llevan colgados alrededor de sus cuerpos o un espectacular fragmento donde varios stompers caminan con grandes barriles de petróleo por pies, encaramados a ellos con unas botas de esquí pegadas a los enormes contenedores.

"Todo no es ruido ni pumba pumba", reían los stompers durante su estancia a la isla. Así, el espectáculo alterna momentos tranquilos y enérgicos. Todo un pentagrama encerrado en nuestros objetos cotidianos. Acérquense.

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