Cultura

Ruibal, entre la guerra y la utopía

  • Impresionado y triste tras su gira por Oriente Medio, donde le sorprendió el bombardeo sobre Gaza, el artista portuense actúa esta noche en Benalup

"Ha sido muy triste. Una experiencia emocionante, sin duda, pero muy dura". Javier Ruibal regresa de la gira por Oriente Medio, en la que participó invitado por la Asociación de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género, y esta noche se ofrece al mundo, desde el hotel Utopía de Benalup-Casas Viejas, para tender un puente de tolerancia y libertad, "Andalucía, puente entre Occidente y Oriente". Sin fronteras, como la obra del cantautor portuense. Ruibal viene de sentir en sus propias carnes los bombardeos sobre Gaza, que obligaron a suspender el último concierto en Tel Aviv, y de donar sangre al pueblo palestino.

"Nos pilló el bombardeo. No es la primera vez que me ocurre, el comienzo de la última guerra me sorprendió en Beirut. Ha sido tremendo. Celebramos la Vigilia de la Natividad en Belén, de una manera extraña y estremecedora. Cosas de la vida, unos cuantos agnósticos españoles con velas encendidas en Belén, ironías del destino. Esa noche cada uno cantaba lo que le salía: temas de Dylan, Silvio Rodríguez, y en mi caso, la versión de Fragile de Sting, a viva voz, sin guitarra ni nada".

Ruibal y demás artistas en campaña (Cristina del Valle, Vicky Luna, Cristina Narea, Greta de los Garbo, entre otras) programaron siete conciertos en ocho días: Jericó, Hebrón, Belén, Nablús, Ramalah...). "Nos alojamos en la zona palestina dominada por Al Fatah, donde la situación adoptaba cierta normalidad, en contra de lo que se vivía en los territorios controlados por Hamás. Los palestinos intentaban alcanzar la calma y hacían esfuerzos por hallar moderación en sus planteamientos, notamos los deseos de paz. Pero Hamás, aparte de realizar una obra social muy importante y necesaria, camina por el radicalismo exacerbado. Y los otros (los israelitas) están deseandito. Deseandito", remarca el artista. "La guerra, la tentación del poder, los odios ...", cavila en voz alta.

Cuando salió de Oriente Medio se contaban ya 206 muertos palestinos, recuerda Javier vía telefónica desde Italia. La cifra crece día a día, igual que la soberbia de Occidente, aunque también la solidaridad con el mundo árabe. Javier, cuya obra pone de manifiesto los nexos de unión entre culturas, advierte que el concierto de esta noche será muy emotivo y simbólico. Guerras y paz entre las vísperas de la Navidad y la Epifanía. Las canciones de Ruibal, que guardan tesoros de continentes remotos, retornan cargadas de impresiones, conmovidas y con ansias de confortar y reanimar espíritus maltrechos o zarandeados. De la cruda realidad, a la Utopía. Andaluz universal ofrece su sangre a los heridos de Gaza y tiende un puente entre la razón y el corazón.

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