Cultura

El mural de Ricardo Cadenas. Los límites imposibles de un Cádiz eterno

  • La obra que el pintor sevillano dedicó a la capital gaditana se exhibe en la Bodega El Cuadro

Hace unos años se le encargó al pintor sevillano Ricardo Cadenas un mural que recogiese plásticamente una visión de la extensa, variada y dispar en todos los aspectos provincia de Cádiz. El resultado fue expuesto en la Casa Pemán de la capital gaditana. Ahora se presenta en el imponente marco de la Bodega El Cuadro de González Byass. En medio de ese impresionante bosque de botas, el mural de Ricardo Cadenas se inserta en el dédalo oscuro como una ráfaga de luz que contiene elementos variados de esa variadísima provincia donde cohabitan elementos extremos de muy diversa índole que, juntos, conforman un mosaico de imposibles hasta manifestar una realidad mediata llena de intenso sabor que podríamos decir, eminentemente gaditano.

El mural de Ricardo Cadenas está pintado con mínimos para conseguir máximos. Un escueto dibujo, una simple grafía conformante muy bien estructurada, un esbozo colorista sutilmente distribuido, mínimas referencias plásticas que generan un poderoso conjunto donde el carácter sumatorio adquiere suprema potestad hasta conseguir alcanzar la total integración visual del conjunto que promociona un único concepto lleno del más profundo sentido artístico y carácter creativo.

Ricardo Cadenas acude a organismos visuales conocidos del amplio conjunto de la provincia de Cádiz, variados esquemas representativos que ilustran la realidad aplastante de un entorno gaditano con infinitas circunstancias y que desenmascaran ambientes que, aún entroncando con ciertos manidos tópicos, están sometidos a un particular tratamiento que alcanzan una nueva dimensión escenográfica.

Cádiz, como ente cultural provoca muchas situaciones, sus perspectivas son infinitas y sus límites representativos tan ilimitados como su imponente historia. Ricardo Cadenas pinta sutilmente una provincia gaditana cercana, recrea sus esencias, pero les da un nuevo sentido, una nueva concepción en la que su realidad interpreta un concepto de mayor intensidad ilustrativa. Paisajes presentidos, alusiones a su trimilenaria historia, dos impresionantes retratos de Paula y de Manuel el Agujetas, arte y omega de un arte imposible, sin límites y sin complejos, imágenes ilustres de una realidad iconográfica tan importante con su propia identidad física.

El mural de Ricardo Cadenas se inscribe sin fisuras en ese impresionante bosque de eterna presencia que constituya la realidad de una bodega. Gocémoslo mientras podamos.

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