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Cultura

Renovación y creatividad en la vuelta al arte de Uta Geub

  • Tras un parón de varios años, la pintora alemana ha encontrado su estilo pictórico definitivo, más intimista y transcendental

La pintora alemana Uta Geub vuelve al mundo de las Bellas Artes después de un parón involuntario de dos años. Un cáncer de colon paralizó su trabajo. Pero sobrevivió y también lo hizo su creatividad. Ahora con sus nuevas obras quiere lanzar un mensaje de supervivencia.

Uta Geub no recuerda el momento exacto en el que comenzó a pintar. "Nunca jugué con muñecas. Solía entretenerme pintando o jugando con las mascotas de mi casa". En la escuela, solía pasar las horas dibujando en los márgenes de los cuadernos. Su afición por el arte le viene de su madre que aún suele dedicar su tiempo libre a pintar con lápices de colores.

La artista alemana nunca pudo tomar clases de pintura hasta que no cursó la carrera de Bellas Artes y Diseño en su país natal. Tras ese momento esencial en su vida, emprendió una búsqueda global de conocimientos, nuevas técnicas pictóricas y referentes artísticos para perfeccionar su arte. Tras recorrer varios países, encontró su propio estilo personal, al que ella misma denomina cubismo pop.

Tiene claro cuáles son sus referentes artísticos, Velázquez y El Greco, pasando por el arte contemporáneo de Andy Warhol y Robert Rauschenberg o la fuerza de Picasso. Del artista malagueño, se queda con la forma de retratar la realidad, prescindiendo de todo aquello que puede ser plasmado por la fotografía. Uta Geub tampoco es artista de pintar cuadros clásicos de bodegones, su objetivo es ir un paso más allá.

Tras haber vivido en ciudades, como Zurich, Ámsterdam, Nueva York o Alsacia , se enamoró de la forma de vivir de Andalucía y se estableció en Marbella durante varios años. Pero tras el segundo boom inmobiliario y la masificación veraniega que vivió la ciudad malagueña, decidió buscar otro sitio andaluz más tranquilo. Así encontró su lugar en Sanlúcar de Barrameda hace 16 años, donde disfruta de los veranos, pero también de los inviernos. "Recorrí El Puerto, Sanlúcar, Chiclana… no me gustaron, porque esas ciudades están muy ajustadas al calendario. Hay exceso de población en verano y son muy aburridas en invierno".

Ese cariño que le profesa a Sanlúcar, le fue devuelto en forma de Insignia de Oro de la Ciudad en 2014. Aunque ella sigue pensando que no ha hecho tanto por la ciudad como para merecer ese reconocimiento en forma de premio.

Su mayor orgullo son todos los carteles anunciadores que ha realizado para Andalucía. Le gusta esa forma de comunicar las fiestas tan propia del sur de España. Hace 9 años, pintó también un mural en la Isla de La Cartuja en Sevilla, con el que tuvo que estar 14 meses entregada al proyecto. Otro de sus trabajos más curiosos y del que se siente orgullosa, es el retrato que le hizo a la Duquesa de Alba, con su particular estilo, como regalo de bodas.

Entre sus proyectos con más renombre, destaca el cartel que realizó para las carreras de Sanlúcar en 2012, que incluso llegó a aparecer en la película de Álvaro Díaz, Señor Dame Paciencia, que se grabó en 2017.

Su carrera ascendente, tuvo que parar de forma inmediata e involuntaria cuando le detectaron un cáncer de colon. No quiso volver al frío de Alemania y se quedó en el sur de España. La situación en vez de restarle fuerzas, le ayudó a reintrerpretar su forma de entender el arte. Sus nuevas obras, son ahora más intimistas y descarta pintar ciertos temas que no le aportan nada a su vida personal. Ahora retrata lo que le impresiona, centrándose en el ser humano y en la vida andaluza, que tanto le sorprende y apasiona. "Me hacen reír y feliz. Por eso los pinto".

Muchos días pasea por las calles de su querida Sanlúcar, buscando escenas y personas que le llamen la atención para después retratarlas en su estudio. Un estudio peculiar, lleno de luz y color.

Es precisa cuando describe su estilo. Es personal, en cuanto al motivo, exigente, en el sentido técnico, y sorprendente, con imágenes agradables y respetuosas. Ahora ha entrado en su fase creativa definitiva, en cuanto a tamaño de los lienzos, más fiel a su estilo propio- no firma sus trabajos, no le hace falta para que esto sean reconocidos- y que aporten algo al espectador.

Tras volver con más fuerza al mundo artístico, tiene un objetivo: disfrutar más de los pequeños momentos y no perder el tiempo. Quiere dedicase a lo verdaderamente importante, que para ella siempre ha sido la pintura.

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