Cultura

Ready, steady... Monkey!

  • Quince propuestas para no perderse en el océano de conciertos del festival portuense Damned y Posies, cabezas de un cartel con una excelsa clase media

"Todos los años decimos que nos vamos a cortar un poco el elenco, pero al final se nos va de las manos", afirma Tali Carreto, una de las tres almas -las otras dos son los hermanos Guisando- del Monkey Week, que alcanza su quinta edición gozando de buena salud, lo que tiene algo de milagroso corriendo los tiempos que corren. No hay ningún festival en España que ofrezca más de cien conciertos en poco más de 72 horas y que lo haga por toda una ciudad. Eso vuelve a hacer el Mono, llamado este año oficialmente Deezer Monkey Week 2013. Para no perdernos en la maraña y contando con que hay mucho que descubrir, proponemos una lista a mero título informativo y basada en gustos personales del que firma (haciendo gala de política participativa pueden ustedes debatir o insultar al periodista a través de la web). Esta es la apuesta sobre los que quizá (o no) vayan a ser los 15 mejores conciertos del fin de semana de Halloween en El Puerto (o de Todos los Santos, o de los muertos, según preferencias; también podemos debatir sobre ello).

15.

Gecko Turner

Fernando Gabriel Echave es Gecko Turner, que hace algo así como sambas sabrosonas como Toda mojaita o canciones de algo más de enjundia como la hipnótica Truly, donde demuestra que el jazz no es un desconocido para él. Vale para bailongos por sus ritmos contagiosos brasileños y sus incursiones en el hip-hop, pero tras una superficie frívola se intuye un músico enciclopédico. En fin, cosas que suceden en Extremadura.

14.

Zodiacs

Para situarnos, en el disco 100 canciones del Pop español los Zodiacs eligen para versionar Yo tenía una novia que tocaba en un cojunto beat, de Ruby y los Casinos. Para apuntalar, su mayor éxito es Con poco me lo monto, compuesta para la campaña promocional de Fanta. Más pistas, son vascos, pero viven en Madrid y, en este caso, la residencia no es banal. Lo suyo es música militantemente madrileña. Zodiacs son inmaculadamente pop, con muchas canciones de la movida en la cabeza, innegables guiños a Tequila (Un millón de pájaros) e incluso una versión en castellano del éxitode Elvis Costello Welcome to the working week. Deliciosamente sencillos.

13.

Ice Cream Cathedral

Si lo que queremos es tomarnos las cosas con tranquilidad, como se toma las cosas la gente en Copenhague, Ice Cream Cathedral es nuestro trío. La voz de la chiquilla es seductora y sus canciones tienen un toque minimalista, pero con un poquito más de grasa de lo que los minimalistas aceptan como minimalismo. Tienen canciones bonitas. A mí me gusta una que se llama An armful of rubies con toda una sinfonía electrónica a sus espaldas. Vaporoso rollito new age para ir entrando en calor.

12.

Josephine Foster

Josephine Foster iba para cantante de ópera y se quedó para bodas y funerales. Tiene un interminable repertorio de canciones preciosas que modula con su voz a lo Joan Baez. Su modo de hacer folk puede ser tan ortodoxo como hereje. Su último disco, Blood rushing es, al mismo tiempo,decir que si hubiera estado en el festival de Newport en 64 ella misma hubiera apedreado a Bob Dylan por salir al escenario con una guitarra eléctrica y, a la siguiente canción, ser poseída inexplicablemente por PJ Harvey. La Foster da por asegurada una hermosa y agradable actuación. Cantarán los pajarillos hasta que los buitres hagan círculos en el cielo.

11.

Jack Knife

Son de Pozuelo, niños bien. Su nombre es un homenaje a Hey bulldog, del disco del Submarino amarillo de los Beatles, buen gusto. Muchas horas ensayando en el sótano del chalé proporcionan oficio. El Monkey es para ellos un escaparate magnífico para dar el gran salto. En la demo que puede escucharse en su página web suenan de maravilla. Tienen un agradable ramalazo a Coral y todo lo británico que ello conlleva. Su música invita al optimismo.

10.

The Legendary Tigerman

He aquí todo un personaje, Paulo Furtado, el hombre-tigre y el hombre-orquesta. Jarvis Cocker, el ex líder de Pulp, le escuchó y se lo llevó de gira. Clasicón, oscuro, evidente seguidor de Tom Waits y Nick Cave, su música tiene músculo. Su disco Naked blues -titular discos como declaración de intenciones, qué honestidad-, que se abre con la descarnada Gonna shoot my woman, es sencillamente espléndido. Se hizo famoso en Portugal cantando con María de Medeiros una versión del clásico de Nancy Sinatra These boots are made por walking. Magnífica.

9.

Fawn Spots

Hora de que los salvajes salten a la pista. Tres ingleses que hacen mucho ruido, como se hacía a principios de los 80 en los garitos canallas. Su carta de presentación es un puñetazo, Watered down. Estos chicos no saben lo que es la delicadeza y, aunque sólo sea de vez en cuando, no está mal ponerse un poco bruto. Fawn Spots son ese grupo que en todo festival que se precie está contratado para dar la pose de ahora, señores, vamos a quemar vuestra ciudad. No hacen nada nuevo, pero es sugerente este neardentalismo.

8.

Chucho

Este combo es un híbrido de bandas con el patrón de origen en Fernando Alfaro, alma de Surfin Bichos. El nuevo proyecto, que ya se ha probado ante el público en el Primavera Sound y en el Sonorama, tiene todo el espíritu de Alfaro, ya casi cincuentón, pero con letras igualmente ácidas que aquel retato de la noche casposa española de polvos y droga que se llamó Gente abollada. Chucho ya tiene un hit, la inteligente La mente del monstruo: mi dinero llevo de mortaja, canta, muy actual.

7.

Guadalupe Plata

Abren el festival en la noche inaugural con todos los honores. Hace tres años se les pudo ver en la plaza Alfonso X El Sabio concursando. Dejaron a los pocos que había por allí con la boca abierta. Algún tipo de bicho invasor del Mississipi llegó hasta Úbeda e inoculó a estos chicos el espíritu más profundo del sur americano. Si uno no tiene dinero para viajar a Memphis, lo mejor que puede hacer es acercarse a El Puerto a ver a estos tres, Guadalupe Plata. Toda una experiencia.

6.

GAF

Desde que sacaron GAF y la estrella de la muerte con ese rif repetitivo en Alien love, estos tinerfeños me tienen ganado. Su música posee una fuerzaa volcánica que parece extraída directamente de un ambiguo viaje de LSD. Se saben muy bien la lección. Cuando se ponen psicodélicos son muy buenos y, cuando no lo hacen, son mejores.

5.

Damned

Nunca he sido muy de los Damned. Me gusta más su primera etapa de los 70 (sin entusiasmo) que la de los 80. En cualquier caso, siempre es entretenido cantar y saltar con el New Rose -el primer single de punk británico (1976) ganando por un pelo a los Pistols-y tararear el Eloise ,que luego haría célebre en EspañaTino Casal. Y, además, no todos los días puedes ver en escena a unas leyendas de la historia de la música como Capitán Sensible y Dave Vanian. Obligado cumplimiento.

4.

Lisa and the lips

Si alguien vio hace casi diez años en Jerez a los Bellrays seguro que no fallará en el Monkey en la cita con Lisa and the Lips. La fórmula es la misma que entonces, funk rock para no dar tregua al venerable, pero además con el concurso de músicos que proceden de formaciones tan solventes como los Diamond Dogs o los Right Ons.

3.

Money for the rope

Estos australianos -y Australia, de los Easybeats a los Saints ha dado mucha gloria al rock- van a ser un descubrimiento para muchos. Su disco tiene un medio tiempo, Been in the wars, que me tiene embobado y un tiempo entero, Easy way out, que es un cañón. No me los pierdo.

2.

Cubical

Como acunados por Eric Burdon, Cubical quitan toda la piel que se ha ido adosando a las décadas del rock y se quedan con un descarnado rhythm and blues sin colorantes. Supongo que tocarán íntegro su último disco, Arise conglomerate, que, sencillamente, es una maravilla guitarrera con algún arreglo muy sesentero desde el primer tema, la alegre On the weekend, a la última, la memorable Lay your love down, con armónica y voz de aguardiente para que no falte nada.

1.

Posies

Teniendo de vecino a Ken Stringfellow, fundador de los Posies, no podía resistirse el Monkey a este sano ejercicio de nostalgia del power pop de los 90. Ken se trae a sus amigos y saltarán a tocar dos de sus discos emblemáticos, Frosting on the beater y, sobre todo, su obra maestra, Amazing disgrace. Es decir, que podremos escuchar como si tuviéramos veinte años menos esa canción que es un himno y un epitafio en mi tumba: Everybody is a fucking liar. Todo el mundo es un jodido mentiroso.

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