Cultura

Iturbe defiende la "importancia moral" de las historias al recibir el Biblioteca Breve

  • 'A cielo abierto', un acercamiento a la figura de Saint-Exupéry y a los aviadores de entreguerras, se hizo este año con el premio

El periodista y escritor Antonio Iturbe, ayer en el Museo Marítimo de Barcelona. El periodista y escritor Antonio Iturbe, ayer en el Museo Marítimo de Barcelona.

El periodista y escritor Antonio Iturbe, ayer en el Museo Marítimo de Barcelona. / marta pérez / efe

Más que una novela de aventuras, comenta Antonio Iturbe, A cielo abierto es una novela "moral". O más bien, de "ética moralista". Esa es, diríamos, la brújula de la historia que ayer se hizo en Barcelona con el Premio Biblioteca Breve, dotado con 30.000 euros. La propuesta de Iturbe recrea las rutas que entrecruzan, en cielos y tierra, tres aviadores franceses de la época de entreguerras: Jean Mermoz, Henri Guillaumet y Antoine de Saint-Exupéry.

"Saint-Exupéry -apunta Iturbe respecto al más conocido de los tres protagonistas-, tenía un sentido moral de la vida, aunque en muchos aspectos, su existencia fuera un desastre. Hoy día, el moralismo no está de moda pero sí que creo que es importante que las novelas, además de entretener, tengan un cierto sentido moral. Que sirvan para descubrir qué lugar ocupamos y cómo nos relacionamos con los demás", insiste Iturbe, que recordó el "gesto ético" que hace unas semanas, por ejemplo, tuvo Meryl Streep en los Globos de Oro.

Tenía un sentido moral de la vida, aunque muchas veces su existencia fuera un desastre"

"De alguna manera, podríamos decir que llevo 40 años trabajando en este libro", apunta el escritor, que se inició ("como todos") en el mundo de Saint-Exupéry a través de El principito, para después descubrir una obra y a un personaje mucho más complejos. Aunque la fase de escritura propiamente dicha le ha llevado unos cuatro, desde la publicación en 2012 de La bibliotecaria de Auschwitz. A cielo abierto es, inevitablemente, una "novela de hombres", ya que la presencia femenina era casi anécdótica en la primera aviación profesional -ha querido hacer, sin embargo, una aparición/homenaje a Amelia Earhart-, aunque "las vidas de los tres protagonistas están también muy definidas por su trayectoria sentimental".

Al igual que Pere Gimferrer, presente en la comunicación pública del premio como miembro del jurado, Iturbe expresó su deseo de que los lectores pudieran seguir indagando en la figura del escritor francés, que es mucho más "que el autor de un mito infantil" -aunque esto no sea poco-, con títulos como Correo Sur, Tierra de hombres o Piloto de guerra: "Puede que la figura de Antoine de Saint-Exupéry haya quedado un tanto arrinconada por su postura durante la II Guerra Mundial -prosigue Iturbe-. Estaba, por ejemplo, en contra de mandar a chicos franceses prácticamente desarmados contra la maquinaria bélica alemana. Pero cuando estalló el conflicto, pidió estar en primera línea: no bombardeando posiciones sino algo mucho más peligroso para el piloto, en unidades de reconocimiento".

"Creo que una escena que define muy bien a Saint-Exupéry -continúa-, es ese pensamiento recurrente que tenía en las alturas, al ver las luces de las ciudades, el consuelo de decir: aún están ahí los hombres, aún no se ha hecho la oscuridad".

Antonio Iturbe (Zaragoza, 1967) ha trabajado durante diecinueve años en la revista Qué leer, de la que fue director durante los últimos siete. Ha colaborado con distintos medios y publicaciones y actualmente es director de la revista Librújula, colaborador fijo del suplemento Culturas de La Vanguardia, de la revista Mercurio, El Heraldo de Aragón y El País. También es profesor asociado de la Universidad de Barcelona. "Digamos que soy un pluriempleado, a lo Mortadelo -se explicó-. El periodismo es un oficio que me ha dado mucho, y así es como me defino. Te permite tener la mano caliente, buscando el interés de cosas que lo mismo no interesan nada, así como un entrenamiento extraordinario, y un aprendizaje como no hay otro para saber mirar y escuchar".

Esta edición del Biblioteca Breve convocó a un total de 780 manuscritos presentados en las sedes de la editorial Seix Barral en España, Argentina, Colombia y México -el 80%, destacaron los organizadores, en formato digital-. El conjunto de obras presentadas reúnen algunas líneas dominantes, como la vivencia autobiográfica, la pura autoficción y, en aquellas ambientadas en el presente inmediato, historias que plasman el paro y el descontento social, ya sea de forma seria o paródica. Sorprende también, apuntan en la editorial, la abundancia de novelas ambientadas en la primera mitad del siglo XX, abordadas con frecuencia desde la alegoría hermética, fantasmagórica o la metaliteratura.

El jurado de este año, compuesto por Gimferrer, Fernando Aramburu, Lola Larumbe, Manuel Longares y la directora editorial de Seix Barral, Elena Ramírez, subraya la "solvencia narrativa, el talento para iluminar una época perdida y, sobre todo, la extraordinaria capacidad de levantar personajes" demostrados por Antonio Iturbe.

Desde su nacimiento en 1958,el premio Biblioteca Breve ha ido a parar a escritores de la talla de Luis Goytisolo, Caballero Bonald, Mario Vargas Llosa, Juan Marsé o Juan Benet.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios