Cultura

Implicaciones escénicas

  • La artista Pilar Alonso, que expone en la Sala Rivadavia, es pintora de infinitas referencias y una experta en componer especiales escenografías

Una de las artistas que últimamente más ha avanzado y más espacio comprometido ha desarrollado es la gallega Pilar Alonso. En nuestra zona ya la hemos visto en varios proyectos, cada vez más, con un lenguaje personal, con carácter y abriendo parcelas llenas de inquietud, sentido artístico y novedad compositiva. Para esta ocasión, el espacio expositivo del consulado argentino ha modificado su aspecto gracias a una intervención artística en la que la autora invita a realizar un recorrido por un escenario de imposibles donde la realidad muestra su estamento significativo más controvertido. Como si de una película se tratara, con las secuencias dispuestas arbitrariamente y con un particularísimo desarrollo pictórico, el espectador se introduce en un laberinto escénico protagonizado por personajes de muy dispar naturaleza.

Pilar Alonso, además de una pintora con un particular lenguaje expresivo lleno de infinitas referencias y de mediatos e inmediatos planteamientos ilustrativos, es una experta en componer especiales escenografías donde situar sus complejos instrumentos pictóricos llenos de recursos representativos, de registros significativos de muy ambiguas manifestaciones. Por eso, la hemos visto realizando espectaculares montajes que, aparte de manifestar unos importantes compromisos plásticos y estéticos, comporta toda una espléndida actitud para conformar un concepto pictórico nuevo, enérgico y entusiasta. En el recuerdo de todos están las muestras en la galería de Fali Benot, con aquel montaje protagonizado por una Diva que planteaba muchas circunstancias, desde la propia existencia hasta el arte y sus infinitas connotaciones; también las exposiciones en El Castillo de Santa Catalina y en la Galería del recordado Manolo Alés. De todas estas comparecencias encontramos algo en la muestra de Rivadavia. Escenas que implican a la mirada; parcelas representativas que crean expectación, inquietud y desasosiego; mensajes de imprevisibles resultados significativos y mediatas circunstancias visuales; complejos argumentos que imponen su potestad y provocan guiños a un espectador absolutamente introducido de lleno en los escenarios propuestos por la artista. Todo ello hace que exista un compromiso doble entre la obra y la mirada cómplice, buscando caminos de abiertas perspectivas y diáfanos horizontes.

De nuevo, Pilar Alonso nos introduce en una nueva historia, este Cabinet of Cándida Stanwick, que atrapa al espectador y lo lleva a participar de sus comprometidas escenografías; una esquiva realidad que plantea numerosas coordenadas, que hace que haya mucho más que lo que la mirada atisba y que desarrolla ilimitados complejos para que cada uno imponga su máximo criterio emocional.

Otra vez nos encontramos con el entusiasmo creativo de una pintora cuyos límites son difíciles de abarcar.

PILAR ALONSO

Sala Rivadavia

Cádiz

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