ÓSCAR QUIJANO | CANTANTE “‘La Lola’ fue el momento de inflexión como grupo”

  • Café Quijano presentan esta noche el disco ‘La vida no es la la la’ en el Concert Music Festival

  • Repasarán también sus grandes éxitos

De izquierda a derecha: Manuel, Óscar y Raúl, los integrantes de Café Quijano De izquierda a derecha: Manuel, Óscar y Raúl, los integrantes de Café Quijano

De izquierda a derecha: Manuel, Óscar y Raúl, los integrantes de Café Quijano / WARNER MUSIC

–¿Cómo diría que sigue sonando el ‘Sonido Quijano’?

–Fue un concepto acuñado por los medios de comunicación. El ‘Sonido Quijano’ tiene que ver con nuestras voces, con lo que cantamos. Todo lo que hacemos lo llevamos a nuestro terreno. También hemos ido evolucionando en la instrumentación. Desde el bolero a la música más urbana.

–¿Cuál ha sido el secreto del éxito de esta relación a tres?

–Hacemos lo que más nos gusta. Como hermanos hay discusiones y peleas, pero también mucho amor, cariño y respeto. Es un lujo poder vivir de lo que quieres en este mundo tan convulso. Es un trabajo muy bonito.

–Se dieron a conocer con La Lola. ¿Se puede llegar a superar un momento como ese?

–Para cada artista hay un momento de inflexión y La Lola fue el nuestro. Estaremos siempre agradecidos a esa canción pero hay más. Después hicimos uno de nuestros mejores discos, La taberna del Buda, que se dio a conocer casi tanto como La Lola. Tenemos muchas canciones.

–¿Han buscado después otro gran éxito deliberadamente?

–Nunca. Siempre queremos hacer una buena criba de canciones entre nosotros, la compañía y los amigos y siempre se intenta hacer un éxito pero es muy difícil. Se va viendo si un tema en concreto tiene trazas de hit. Tampoco hay que volverse loco.

–Han vuelto con La vida no es la la la, un álbum pop tras su incursión en el bolero. ¿Necesitaban contactar con la música actual?

–Hemos hecho siempre lo que nos ha parecido, la compañía nunca nos ha controlado. En el mejor momento del pop, sacamos una trilogía con 36 boleros y un álbum en directo. Conseguimos cuatro nominaciones a los Latin Grammy Awards. Ahora hemos vuelto a unos ritmos más actuales y alegres, temas movidos.

–En él colaboran con Willy de Taburete y Arkano. Dos duetos muy alejados entre sí.

–¡Y de nosotros también! (ríe). Willy es una persona encantadora y artista versátil hasta la saciedad, te puede hacer desde una sardana a un heavy metal. La persona que dirigía su carrera nos fichó a nosotros y nos puso en contacto. Tiene la potencia, la garra, las ganas, la juventud y la irreverencia bien entendida. A la gente le encanta el tema Perdonarme, es una de las canciones más potentes del año. Por otra parte, el hermano de nuestro teclista trabajó en el equipo de Arkano y él quería cantar con nosotros, de cualquier canción hacer un rap. Ha dejado una impronta curiosa en Habanera. Hay que recordar además que la influencer Dulceida aparece en el vídeo de La vida no es la la la.

Café Quijano: 'Perdonarme' (feat. Willy Taburete)

–Al hacer música nueva ¿miran al pasado, presente o futuro?

–Miramos lo que hay en el panorama pero somos autodidactas. Desde un rap a un bolero, lo hacemos nuestro con las voces.

–Hoy en el Concert Music Festival habrá un poco de todo ¿no?

–Habrá un repaso por nuestra trayectoria, canciones de toda la vida, del nuevo disco y un ratito para el amor, el cariño y el abrazo del bolero. Va a ser apoteósico.

–O sea que en Sancti Petri emoción y baile a partes iguales.

–Por supuesto. Cuando hacemos conciertos en teatros, la gente ya está levantada en la cuarta o quinta canción. Mi hermano Manuel se los mete además en el bolsillo con las cosas que cuenta.

–¿Cuándo la vida no ha sido un la la la para ustedes?

–Esa expresión solo se conoce en España. Cuando pones un título a veces descubres que te has equivocado. Nos ha pasado con éste porque la vida sí es la la la. Todos tenemos momentos buenos y malos. ¡Ojalá pudiésemos borrar esos últimos! El nuestro fue un parón voluntario del que después nos arrepentimos. Fueron ocho años perdidos sin tocar pero supimos volver y estar a la altura.

–¿Y la mejor época?

–Todas. Cuando empezamos estuvimos sin parar seis años y con promoción durante dos años en todo el mundo. Era un trabajo muy poco personal y humano y repetitivo. Disfrutamos mucho pero sin ser conscientes, aunque sabíamos que eso nos gustaba, nos llenaba. Ahora volvemos mucho más conscientes de lo que es estar ahí después de tantos años.

–¿Hacia dónde se dirige ahora ese ‘Sonido Quijano’?

–Nunca se sabe. Recuerdo sentirme realizado cuando estábamos cantando boleros hace tres días. Me llena tocar. Evolucionaremos hacia lo que hacemos siempre.

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