Provincia de Cádiz

La tensión laboral en Los Barrios acaba en un altercado con heridos

  • Varios delegados irrumpen en una reunión entre el alcalde y trabajadores · Romero acusa a las centrales de coaccionar a la plantilla y el comité se escuda en el acuerdo de no reunirse con el regidor

La falta de acuerdo entre el gobierno municipal de Los Barrios y el comité de empresa tras la conclusión del periodo de consultas del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) escaló ayer un grado más en sus consecuencias. La tensión derivó en un altercado en el que se vieron envueltos trabajadores municipales, delegados sindicales y agentes de la Policía Local con tres heridos leves y daños materiales en el salón de plenos. Los incidentes se produjeron cuando un grupo de delegados entró al salón para abortar un encuentro que se estaba produciendo entre varios trabajadores que accedieron a reunirse con el alcalde y se rompió el cordón policial.

El regidor barreño, Jorge Romero, había citado a los 178 trabajadores afectados por la iniciativa municipal a tres reuniones en el Ayuntamiento con el fin de explicar su punto de vista sobre el final del periodo de consultas al considerar que los sindicatos estaban difundiendo una visión sesgada -una queja que es recíproca-. La Alcaldía estableció dos turnos con sesenta empleados y un tercero con los 58 restantes -debido a la capacidad del salón- a las nueve, diez y once de la mañana. Los trabajadores habían pactado la víspera en asamblea no acudir si no era en una única cita al considerar que se buscaba dividir a la plantilla y solicitar al alcalde una prórroga del periodo negociador.

Trabajadores y familiares se concentraron a las nueve de la mañana ante la Casa Consistorial pero ninguno entró a la primera reunión. A las nueve y veinte minutos, todo el equipo de gobierno salió hacia el centro de la Plaza de la Iglesia con el fin de dar explicaciones. Un hecho que caldeó más los ánimos entre los trabajadores, quienes abuchearon a los ediles y les acusaron de arrogancia y buscar protagonismo.

Romero intentó hasta en cinco ocasiones hablar con los trabajadores (no llevaba ningún mecanismo para ampliar su voz). Tras desistir debido al ruido, los insultos y algún que otro petardo y volver hacia el Ayuntamiento, los empleados continuaron con los reproches. El alcalde justificó que la reunión se planteaba en tres turnos por falta de espacio porque el cine no tiene luz.

Fuera, los trabajadores permanecieron concentrados hasta que una decena de ellos decidió reunirse con el alcalde. Llegaron a entrar al salón de plenos pero a los pocos minutos la reunión se vio interrumpida por dos delegados, quienes acusaron a los trabajadores de no respetar lo que habían pactado la víspera. A los pocos segundos irrumpieron en el salón una veintena de personas rompiéndose el cordón policial. En este forcejeo se produjo la rotura de un cristal de la vidriera del salón de plenos, un cristal de la puerta y la propia hoja. Los cristales provocaron un corte a una persona, otra resultó herida por el porrazo de un agente mientras que un miembro de la Policía Local resultó contusionado. Otra persona sufrió una crisis nerviosa según testimonios de personas presentes en el tumulto. Las reuniones quedaron suspendidas y la normalidad llegó con la presencia de la Guardia Civil.

Ya por la tarde, el alcalde condenó los hechos y los vinculó a una coacción de los sindicatos hacia los propios trabajadores. Por su parte, el comité de empresa se excusó amparándose en el acuerdo de la asamblea. "Se adoptó un acuerdo por supuesto no vinculante para nadie en la asamblea del miércoles en el salón de actos del colegio San Isidro Labrador y lo ha cumplido quien ha querido. Los abucheos a quienes han optado por no respetar ese acuerdo por parte de los demás trabajadores no han sido un gesto de intimidación hacia nadie sino una muestra de desaprobación a la que también tenían derecho haciendo uso de la libertad para expresarse y manifestarse que les ampara", sostuvo el comité en una nota.

El periodo de consultas concluyó el miércoles sin avenencia, por lo que será la Junta quien resuelva. La parte municipal llegó a proponer el despido de los 178 con indemnización y acceso a una bolsa de trabajo mientras que las centrales demandan un expediente temporal, sin despidos (ERTE). En caso de no ser aceptado el ERE, Romero volverá a plantear la amortización de plazas.

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