Provincia de Cádiz

El propietario del Vapor se lo ofrece a la Junta de Andalucía

  • Se cumplen seis años desde el hundimiento de la emblemática embarcación

  • Manuel Ramos ha pedido permiso para desguazar la nave si no se la queda la administración autonómica

El Vapor de El Puerto vive su lenta agonía en el antiguo varadero Guadalete, en El Puerto, a la vista de todos. El Vapor de El Puerto vive su lenta agonía en el antiguo varadero Guadalete, en El Puerto, a la vista de todos.

El Vapor de El Puerto vive su lenta agonía en el antiguo varadero Guadalete, en El Puerto, a la vista de todos. / ANDRÉS MORA

El 30 de agosto del año 2011 la motonave Adriano III realizaba su último viaje por las aguas de la Bahía, cubriendo el trayecto entre El Puerto y Cádiz. Una vía de agua hundió a la célebre nave, que seis años después, y a pesar de las iniciales promesas de las administraciones y de los intentos de su actual propietario por reflotarla, languidece en la Ribera portuense junto al río Guadalete.

Y es que el futuro del Vapor ha dejado de ser incierto para convertirse ya, prácticamente, en imposible, ante el deterioro del barco que se hace más visible cada día que pasa. Ya nadie habla de reparación porque se ve a simple vista que es una tarea irrealizable y el propietario de la nave, el empresario Manuel Ramos, ha tirado la toalla. Ramos, que se enfrenta a un expediente sancionador que supera los 100.000 euros, por parte de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, ha ofrecido incluso ceder la nave a la administración autonómica para que se haga cargo de ella, o en su defecto ha solicitado poder proceder al desguace de la embarcación.

Estas peticiones forman parte de las alegaciones presentadas por el propietario de la nave al expediente abierto por la Junta, en las que solicita también que se anule el procedimiento abierto en su contra por la no observación de los cuidados necesarios para la conservación de este Bien de Interés Cultural (BIC).

Desde el Ayuntamiento de El Puerto el alcalde, David de la Encina, recuerda que el Vaporcito es una propiedad privada, de manera que "es a la propiedad a la que le corresponde actuar. Nosotros respetamos plenamente a la propiedad, e incluso podemos entender su situación habida cuenta las promesas que se le hicieron hace seis años por parte de quienes gobernaban en los ayuntamientos de El Puerto y Cádiz, anunciando ayudas que luego no se concretaron. Nosotros hemos pedido desde el Ayuntamiento varios informes técnicos que nos indican que el barco se encuentra en pésimo estado, e incluso indican la imposibilidad de su vuelta a la navegación. Estamos manteniendo muchas reuniones con instancias como la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC), Capitanía o la Delegación Provincial de Cultura, atendiendo al enorme valor sentimental del Vaporcito", explica, aunque reconoce que será prácticamente imposible conseguir su rehabilitación.

De hecho, un informe de Capitanía Marítima de Cádiz, a petición de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, con fecha de 27 de mayo de 2014 señala qie "el conjunto no reúne las mínimas condiciones de estanqueidad, solidez y consistencia que posibiliten su flotabilidad, estimándose que, en las actuales condiciones, el proceso de degradación es irreversible".

Ahora, la nueva línea de trabajo que se ha marcado el Ayuntamiento pasa por la posible construcción de un Adriano IV, quizás aprovechando alguna ayuda económica externa, y en ese sentido ya se están dando algunos pasos. Otra de las líneas de trabajo es la construcción de un centro de interpretación en torno al Vapor, que podría ubicarse muy cerca del Varadero Guadalete y cuya puesta en marcha cuenta con un presupuesto estimado de 250.000 euros.

El hecho de que el barco esté catalogado como BIC por parte de la Junta de Andalucía implica que por parte de la propiedad se tienen que observar unos cuidados y cumplirse unas obligaciones de conservación y mantenimiento. Además cualquier reforma que se haga tiene que hacerse respetando lo que implica el ser considerado BIC, esto es, utilizar materiales nobles y adecuados o que sean profesionales cualificados los que se encarguen de la reparación, lo que hace muy costoso cualquier proyecto encaminado a la restauración.

Por parte municipal se han estudiado diversos proyectos, a través de las áreas de Urbanismo, Cultura y Fomento, ante una posible donación del Vapor al municipio. Se han registrado en los últimos dos años unas 37 reuniones de todo tipo y con distintos interlocutores como la propiedad, la Autoridad Portuaria, la Asociación para la Defensa del Vapor, la Universidad de Cádiz y Capitanía Marítima, pero existen varios problemas. El principal es que la donación conlleva la obligación, para el que acepte el barco, de mantenerlo en óptimas condiciones, algo ahora mismo inasumible ni para el Ayuntamiento, ni para una asociación local como la que se posicionó inicialmente al respecto, ya que no podrían asumir el coste de un proyecto de tamaña envergadura.

Según fuentes expertas consultadas, tan sólo el traslado del barco de lugar para una posible restauración conllevaría unos gastos aproximados de 90.000 euros.

Por otro lado, son muchos los portuenses que claman porque lo que queda del barco se retire de la vista de todo el que pasa por la avenida de la Bajamar o llega a la ciudad a través del catamarán. Es la APBC la que tiene que tomar una determinación, ya que en estos momentos la ocupación de estos terrenos por parte de la embarcación es irregular, pues el permiso concedido en su día expiró hace tiempo. El Ayuntamiento, además, tendrá que disponer de esos terrenos a medio plazo cuando se materialicen los proyectos del programa EDUSI, que apuestan precisamente por dinamizar la margen derecha del río.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios